29 may 2007

Un libro afirma que Jesucristo no murió en la cruz sino que cayó en un coma de tres días


20MINUTOS.ES. 24.05.2007 - 10:49h

• El libro 42 días. Análisis forense de la crucifixión y la resurrección de Jesucristo, analiza desde el punto de vista forense la crucifixión y los momentos posteriores de Jesucristo.
• Según su autor, habría entrado en un coma para "resucitar biológicamente" a los tres días.
• Aunque las torturas infligidas fueron brutales, al descolgar su cuerpo la sangre se habría reequilibrado y su respiración normalizado.
Un forense español cuestiona en un libro la base de la fe católica al afirmar que Jesucristo no murió en la cruz.
Lorente mantiene que Jesucristo cayó en un coma de tres días, el tiempo que según el dogma católico estuvo muerto
Según Miguel Lorente, doctor en Medicina y Cirugía, Jesucristo podría no haber muerto en la cruz.
Tampoco en el sepulcro al que fue llevado, según cuenta en 42 Días. Análisis forense de la crucifixión y la resurreción, sino que habría caido en un coma de tres días, para 'resucitar' después.

Lorente, médico forense y profesor en la Universidad de Granada, afirma que Jesucristo sufrió un coma superficial que le llevó a padecer una muerte aparente.
Un coma muy extraño, pero posible
El científico afirma que a Jesús de Nazaret le sobrevino un coma muy extraño, ya que el sufrimiento y tortura de la ejecución en una cruz era casi imposible de soportar, pero no imposible.
Tras tres días, habría experimentado una "resurrección biológica", según su teoría.
Basándose en sus conocimientos forenses, el doctor asegura que al descolgar su cuerpo de la cruz la sangre se distribuyó mejor y se facilitó la respiración.
Sus discípulos habrían identificado como resurrección lo que para Lorente fue un coma.
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"En la Sábana Santa hay indicios de vitalidad en el cuerpo de Cristo"
JAVIER MESA. 26.05.2007 - 15:36h

Miguel Lorente
• La Sábana Santa de Turín demuestra que en el cuerpo no existía rigidez cadavérica.
• Habla de resurrección biológica.
• Para el doctor no existe contradicción entre fenómeno histórico y fe.
Miguel Lorente, médico forense y profesor asociado de Medicina Legal en la Universidad de Granada ha levantado una gran polémica con la publicación de su libro "42 Días. Análisis forense de la crucifixión y la resurrección", presentado el pasado viernes, en el que mantiene la tesis de que Jesúcristo no murió en la cruz sino que permaneció en un extraño coma durante tres días.
En su libro, el médico, de 44 años, asegura que al descolgarle de la cruz y tumbarle después en el suelo, el cuerpo de Jesucristo pudo tener efectos al distribuirse mejor la sangre y facilitarse los mecanismos respiratorios.
¿Se puede hacer un análisis forense 2.000 años después y sin cadáver?
Sí. No será completo porque faltan elementos, pero siguiendo la estructura del análisis forense y criminalístico podemos analizar elementos físicos de la época y verificar su autenticidad. Por ejemplo, la presencia en la Sábana Santa de restos de polen de Jerusalén de la época en que vivió Jesús.
La Sábana Santa de Turín no muestra señales, según Lorente, de rigidez cadavérica
¿Qué elementos sostienen su teoría?
En la Sábana Santa hay indicios de vitalidad en el cuerpo de Cristo. Los restos de sangre indican que existía coagulación, algo imposible en un cadáver. Asimismo, la imagen dibujada en el sudario muestra una hipertonía muscular que no se corresponde con la rigidez cadavérica. Las contracturas en diferentes partes del cuerpo pudieron deberse al shock traumático provocado por la pasión y la crucifixión.
De ahí el coma. ¿Qué pasó después?
Los restos del sudario muestran que el cuerpo fue lavado según la tradición judía, con mirra y aloe. Es probable que quienes se encargaron del cuerpo percibieran signos de vida y cuidaran de Cristo hasta que despertó. La falta de conocimientos científicos de la época hizo que se explicara el fenómeno como la resurrección al tercer día.
¿Ha derribado la ciencia un dogma de fe?
No pretendo ir en contra de la fe sino explicar una situación extraordinaria para la época. Ciencia y fe son dos planos distintos que no deben mezclarse. La ciencia no va a desbancar ninguna creencia y la fe no debe basarse en elementos materiales para demostrar sus dogmas.
No pretendo ir en contra de la fe sino explicar una situación extraordinaria para la época.
¿Le han llamado ya del Vaticano o de la Conferencia Episcopal?
De momento no porque es pronto. Posiblemente alguien verá la polémica en mi libro, aunque nunca lo he pretendido. Entiendo que tiene un titular difícil porque la materia que analiza es muy sensible. Sin embargo, es posible compatibilizar los dos planos de los que hablaba antes.
¿Es usted creyente?
Sí. Fui criado en la fe católica y aunque soy crítico con algunas cosas de la Iglesia, aún queda el sentimiento profundo; eso sí, sin la imagen de Dios como el señor de la barba blanca. Es bueno criticar lo que uno comparte.

FUENTE: http://www.20minutos.es/noticia/239304/7/
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Así lo informo radio Cristiandad.

¿análisis forense? ¿Informe científico? Médico se anima a decir que la Resurrección de Cristo fue un despertar de un coma….

Lunes, Mayo 28th, 2007
Es difícil de creer que haya aprobado los exámenes universitarios…..Su informe va contra la lógica más elemental…..Es muchísimo más fácil creer en el milagro que realmente ocurrió.
Médico español llegó a esa conclusión tras realizar un “análisis forense” de la crucifixión. Asegura no llegó a morir en la cruz, sino que sufrió “un coma superficial”.

El científico español Miguel Lorente, doctor en Medicina y Cirugía, publicó el libro “42 Días. Análisis forense de la crucifixión y la resurrección”, en el que mantiene la tesis de que Jesús no llegó a morir en la cruz.

El médico Lorente, médico forense y profesor asociado de Medicina Legal en la Universidad de Granada, concluye que Jesucristo sufrió un coma superficial que le llevó a padecer una muerte aparente.

“42 Días. Análisis forense de la crucifixión y la resurrección”, editado por Aguilar, asegura que la acción de descolgar a Jesús de la cruz tuvo efectos rehabilitadores; al tumbar el cuerpo se redistribuyó mejor la sangre y se facilitaron los mecanismos respiratorios.

Lorente mantiene que, más que una resurrección como normalmente se entiende, como retorno de la muerte, se trató de una resucitación biológica, un fenómeno en el fondo natural, pero extraordinario por el cúmulo de circunstancias que coincidieron en él. “Fue extraordinario que Jesús no muriera en la cruz, máxime con todas las torturas que le habían infligido anteriormente”, subraya.

Este forense afirma, además, que no hay contradicción entre los hechos históricos, tal y como él sostiene que fueron, con la idea de la resurrección como comúnmente la entienden los cristianos.

En este sentido, Lorente aclara que Jesús venció a la muerte en unas circunstancias prácticamente milagrosas, y al reencontrarse con sus discípulos, éstos interpretaron como resurrección aquella resucitación biológica. “Los hechos históricos y la fe confluyen en ese momento maravilloso”, destaca.

El forense justifica y documenta su tesis de que Jesús no murió en la cruz con un análisis, desde el punto de vista médico forense, de la Sábana Santa de Turín, que, a su juicio, es auténtica y sería la que envolvió el cuerpo de Jesús, no en el momento del descendimiento de la cruz, sino posteriormente, al ser tendido en el sepulcro para ser lavado.

“Lo que nos dice la imagen de la Sábana Santa es que el cuerpo que fue envuelto en ella no era el de una persona fallecida. Hay dos grupos de razones que avalan esta conclusión: no hay signos de muerte en ese cuerpo, como la rigidez cadavérica y otros, y hay señales de vida, como las características de las manchas de sangre o la posición de las manos”, afirma.

Fuente: Valores Religiosos

15 may 2007

Las Glorias de la Virgen María según las Escrituras


Muchas y grandiosas son las glorias de María Santísima, por las cuales no cesan de propagar y cantar sus loores todos sus siervos. No solo los ángeles y santos, sino que también nosotros los pecadores glorificamos con confianza, todos los días, a tan excelsa Madre. No podía, por tanto, la Palabra de Dios, la Sagrada Biblia, callarse al respecto de la más sublime de sus criaturas. Presentamos un pequeño resumen de cómo las Sagradas Escrituras exaltan y atestiguan las glorias de Nuestra Señora.

"Entrando el ángel le dice: 'Ave llena de gracia, el Señor está contigo'" (Lc 1,28)

He aquí proclamado, por el propio ángel Gabriel el privilegio extraordinario de la Inmaculada Concepción de María y su santidad perenne. Cuando la Iglesia llama a María "Inmaculada Concepción" quiere decir que Ella, desde el momento de su concepción fue exenta -por gracia divina- del pecado original. Si María Santísima hubiese sido engendrada con el pecado heredado de Adán o tuviese cualquier pecado personal, el Arcángel Gabriel habría mentido llamándola "llena de gracia". Pues, donde existe esta "gracia transbordante" no puede coexistir el pecado. Por eso esta buena Madre también es llamada por sus siervos "Santísima Virgen". Los santos enseñan que no convenía Jesucristo el Santísimo, ser concebido y nacer de una criatura imperfecta. Cómo podía, el Santísimo Dios, Jesucristo, ser depositado en un receptáculo que no fuese digno de El? Pues El mismo atestigua en el Evangelio, que no se pone vino nuevo y bueno en odres viejos y defectuosos (cf. Lc 5, 37). He ahí porqué el Creador elevó a María, el "Vaso Insigne de Devoción", a tan gran santidad.

"He aquí la esclava del Señor. Hágase en mi según tu palabra " (Lc 1,38)

María, al decir su "sí" incondicional a la invitación de Dios, introduce en el mundo al Verbo Divino, Jesucristo. Y, hecho asombroso: se convierte en la única criatura que genera a su Creador según la naturaleza humana. Dios la amaba tanto que quiso necesitar nacer y depender de Ella en cuanto hombre. María, con su sagrada gravidez, inició el restablecimiento de la concordia entre Dios y los hombres conforme está escrito: "Por eso, Dios los abandonará, hasta el tiempo en que diere a luz aquella que ha de dar a luz" (Miq 5,2).

María, con este sí incondicional, cumple también la primera de todas las profecías registrada en la historia de la humanidad. Porque con ésta donación total suya hiere la cabeza del demonio (Gen 3,15) y comienza a desbastar su reino de muerte, que será destruido totalmente por su hijo Jesús.

"Desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada" (Lc 1,8)

Los santos proclaman la profunda intimidad de Ella con la Santísima Trinidad: Hija de Dios Padre, esposa de Dios Espíritu santo, madre de Dios Hijo! El Espíritu santo profetiza por los labios de María, que desde aquel momento en adelante de generación en generación, es decir para siempre, todos los cristianos proclamarían su bienaventuranza. Feliz religión que la enaltece y glorifica! Felices sus hijos que exaltándola y enalteciéndola cumplen fielmente ésta profecía.

"Y de dónde a mí esta honra que venga la madre de mi Señor?" (Lc. 1, 43)

Isabel, mujer anciana y santa, esposa de Zacarías, madre de Juan Bautista se deshace en elogios a aquella joven que fue hasta su casa para servir! Que lección de humildad para tantas personas que con su "sabiduría" (que en realidad es pestífera locura) evitan tributar a la Santa Madre de Dios las alabanzas que Ella merece, temiendo que esto disminuya la gloria debida a Jesucristo. Olvidan entonces, que el Espíritu Santo mismo enseña, que la alabanza dirigida los padres es gran honra para el hijo (cf. Eclo 3, 13). Los verdaderos hijos de María prefieren, en todos los tiempos, lugares y momentos, exaltar a la Virgen, imitando el ejemplo de Santa Isabel, para ser seguidores fieles de la Sagrada Escritura.

"Pues lo mismo fue penetrar la voz de tu salutación en mis oídos, que dar saltos de júbilo la criatura en mi vientre" (Lc. 1, 44)

Cristo atestiguó al respecto de Juan Bautista: "de los nacidos de mujer ninguno fue mayor que Juan" (cf. Lc. 7, 28). Pues bien; éste mismo Juan Bautista, que Jesucristo declara haber sido más importante que todos los patriarcas, profetas y santos del Antiguo Testamento, al oír la dulce voz de María "se estremeció de alegría". El Espíritu Santo, que en él habitaba, exultó de alegría al oír la voz de la dulce Madre! No es, pues, justo que nosotros, que somos los últimos de todos, exultemos de alegría al oír el dulce nombre de María? No nos es sumamente necesario imitar al Espíritu Santo? No es provechoso para los cristianos imitar el gesto de San Juan Bautista? Benditos los siervos de Dios, que se alegran y no se cansan de cantar las alabanzas de ésta Señora, imitando así el gesto del Divino Esposo y de San Juan Bautista, el mayor profeta de la Antigua Alianza.

"Y una espada atravesará tu alma" (Lc. 2, 35)

Una lanza atravesó el Corazón de Cristo en al Cruz. Una espada de dolor traspasó el Corazón de María en el Calvario! Dios revela al profeta Simeón cómo Nuestra Señora estaría íntimamente ligada a Jesucristo en el momento de la Sagrada Pasión. Nadie en toda la tierra, en todas las épocas, estuvo más íntimamente ligado a Jesús en aquel dramático momento que Su Santísima Madre. Por lo tanto es que, junto con el Sacrificio Expiatorio, doloroso y único de Jesucristo en el Calvario, subió también a los cielos, como ofrenda agradabilísima delante de Dios, el sacrificio doloroso de Nuestra Señora.

"Como viniese a faltar vino, la madre de Jesús le dice: 'no tienen vino'. Respondiole Jesús: 'Mujer, qué nos va a mi y a ti?, aún no es llegada mi hora. Dijo entonces su madre a los sirvientes: 'Haces lo que él os dirá'" (Jn. 2, 3-5)

En la fiesta de las bodas de Caná Jesús inició su ministerio. Ministerio por lo demás compuesto de predicación y "obras" (milagros). La Santísima madre percibió la dificultad de aquella familia, que no tenía vino para los convidados. La buena Señora está vigilante, y sus siervos saben que ella vigila sobre ellos, inclusive cuando no se dan cuenta de esa vigilancia. Jesús afirmó claramente, en esa ocasión, a María, que aún no era el momento para iniciar su ministerio con un prodigio, pues dice: "mi hora aún no ha llegado". La Santísima madre conociendo profundamente al hijo, aún delante del aparente rechazo, lo "obliga" dulcemente a adelantar su misión. Es así que, sin discusión, pero llena de confianza, dice a los sirvientes: "Haced lo que él os diga".
Grandísima confianza! Así aquella que lo introdujo en el mundo según la carne, lo introduce ahora en su ministerio, por su intercesión. Feliz la familia que tuviere por madre a ésta dulce Señora. Su intercesión es infinitamente más eficaz que las oraciones de todos los santos que piden sin cesar por los habitantes de la tierra (cf. Ap. 6, 9-10. 8, 3-4; II Mac. 15, 11-16).

"Alguien le dijo: 'Tu madre y tus parientes están allí fuera preguntando por ti. Pero él respondiendo al que se lo decía, replicó: 'Quién es mi madre, y quiénes son mis parientes? (...) Estos, dijo, son mi madre y mis parientes. Porque cualquiera que hiciere la voluntad de mi Padre, que está en los cielos, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre'." (Mt. 12, 47-50)

Solamente pertenecemos a Cristo en la medida en que pertenecemos a nuestra madre Santísima. "Quiénes son mis parientes y mi madre?" Cristo pregunta. Y señala a sus discípulos: "He aquí mi familia!" Y, en adelante, solamente los que fueren discípulos del Maestro, oyendo y cumpliendo sus palabras, podrán pertenecer plenamente a esta familia. Por esto, María, como dulce discípula "conserva todas éstas cosas, meditándolas en su corazón" (Lc. 2, 19 y 51). Meditaba y las guardaba! Este es el ejemplo de la perfecta discípula. María, en efecto, no es madre solo en la carne, sino en toda la vida, en el alma y en la total obediencia a su Divino Hijo.
Algunos, que aún no aman suficientemente a la Santísima Virgen, usan éstos versículos arriba citados, justamente contra Ella, intentando convencernos de que Jesús la habría despreciado en aquel momento.

Esos "estudiosos de la Biblia" olvidan que Jesús jamás despreciaría a su Madre, conforme a lo que enseña el Espíritu Santo: "el necio vilipendia a su propia madre" (Pr. 15, 20). Y así, con ésta interpretación desastrosa, que expanden ardorosamente, ofenden no solo a la buena Madre, sino que blasfeman contra Jesucristo, como si El mismo fuese violador del sagrado mandamiento: "Honra a tu Padre y a tu Madre" (Ex. 20, 12 y Deut. 5,16).

"Viendo, pues, Jesús a su madre y junto a ella al discípulo amado, dice a su madre: 'Mujer, ahí tienes a tu hijo.' Luego dice al discípulo: 'Ahí tienes a tu madre.'" (Jn. 19, 26-27)

El apóstol Juan al pié de la cruz, el único discípulo presente, representaba a todos los discípulos. En éste momento Jesús consagró a María, Madre espiritual de los apóstoles. Más aún: Juan representaba también a todos los hombres y mujeres, de todos los lugares y de todos los tiempos que a partir de aquel momento ganaron a María como su Madre espiritual. Esto está de acuerdo con el propio testimonio de San Juan, que en otra parte dice: "El Dragón se irritó contra la mujer (María) (...) e su descendencia, aquellos que guardan los mandamientos de Dios (...)" (Ap. 12, 17)

María Santísima no tuvo otros hijos naturales. Permaneció siempre virgen, como era de conocimiento universal desde los primeros cristianos hasta nuestros días. Pero, muchos insisten en "presentarla" con hijos naturales que no tuvo. Hacen esto para disminuir la gloria de Jesucristo, como para quitar a María su maternidad universal. Si Jesús tuviese hermanos carnales, no habría entregado su Madre a los cuidados de San Juan Evangelista. Sus propios hermanos naturales cuidarían de ella, como era deber sacratísimo en la época y aún hoy.
Además de eso, aquellos que no aman a la Virgen María, citan algunos pasajes bíblicos como el siguiente: "No se llama su madre María y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas?" (Mt. 13, 55)

Queriendo con esto probar que Nuestra Señora tuvo otros hijos. Olvidan, o ignoran, que en los tiempos de Cristo todos los parientes se llamaban entre sí "hermanos". Y la propia Biblia prueba esto, pues de los cuatro "hermanos" arriba citados, leemos que la verdadera madre de Santiago y José era otra María, hermana de Nuestra Señora y casada con Cleofás (Jn. 19, 25 y Mc. 15, 40). Y que Judas era hermano de Santiago el Mayor (Jd. 1, 1) hijo de Alfeo (Mt. 10, 2-4). O sea, ninguno era hijo natural de María y José. Eran de su parentela, pero no de su filiación. Además de eso, los primeros cristianos, que conocieron a Jesús y a los Apóstoles, en los escritos que dejaron, testimonian todos, que María permaneció siempre virgen, no teniendo jamás otros hijos. Sobre éstos inventores de novedades, la Biblia nos previene: "Habrá entre vosotros falsos profetas (...) muchos seguirán sus doctrinas disolutas (...) y el camino de la verdad caerá en el descrédito" (II Pe. 2, 1-2).

"Y desde aquella hora la recibió el discípulo en su casa" (Jn. 19, 27)

Desde aquella hora en adelante, San Juan llevó a la Santa Madre a su casa. Primeramente a su "casa espiritual", su alma. Ese es el motivo por el cual era el discípulo que Jesús más amaba, porque también, era el discípulo más apegado a Ella. Después la llevó a su casa material, su hogar. Así también, el verdadero hijo de María, a ejemplo de San Juan, debe llevar ésta buena Madre a su "hogar espiritual", en el recinto más íntimo de nuestra vida espiritual. Y convidarla también a habitar en nuestras casas, donde su presencia maternal podrá ser recordada por medio de cuadros e imágenes. Estas imágenes serán para los siervos de María un recuerdo continuo y consolador de su presencia y protección, de la misma forma que el propio Dios, antiguamente, consagró el uso de las sagradas imágenes y esculturas en culto divino (cf. Nm. 21, 8-9; Ex. 25, 18-20; I Reyes 6, 23-28; etc.), para recordar su presencia amorosa en medio de su pueblo, Israel.

"Todos ellos perseveraban unánimes en la oración, juntamente con las mujeres y con María, la madre de Jesús, y sus hermanos" (Hechos, 1, 14)

En el cenáculo, el día de Pentecostés, María juntamente con los discípulos suplicaban que viniese el Espíritu Santo sobre todos. Y así fue fundada la Iglesia en aquel día. Una vez habiendo introducido al Cristo en el mundo, después de haber inaugurado su ministerio en las bodas de Cana, María ahora intercede, introduciendo e inaugurando la acción del Espíritu Santo sobre la Iglesia naciente. He ahí a la madre de la Iglesia con sus hijos.

"Apareció en seguida una gran señal en el cielo: Una Mujer revestida de sol, la luna bajo sus pies y en la cabeza una corona de doce estrellas" (Ap. 12, 1)

En el Apocalipsis, San Juan, contempla en ésta visión tres verdades: la Asunción de Nuestra Señora, su glorificación, su maternidad espiritual.

El Apocalipsis describe que ésta mujer "estaba en cinta y (...) dio a luz un Hijo, un niño, aquel que debe regir todas las naciones..." (Ap. 12, 2.5). Cuál fue la mujer, que de hecho estuvo en cinta de Jesús, sino la Santísima Virgen? (Cf. Is. 7, 14). Otros contestan diciendo que ésta mujer es un símbolo de la Iglesia naciente. Pero, la Iglesia nunca estuvo "en cinta" de Jesucristo! Antes, fue Cristo quien generó la Iglesia, fue El quien la estableció y la sustenta. Y para probar que ésta mujer es exclusivamente Nuestra Señora, en otro lugar está escrito: "El Dragón viéndose precipitado a la tierra, fue persiguiendo a la Mujer que había dado a luz aquel Hijo" (Ap. 12, 13). Habría la Iglesia dado a luz un Hijo? Evidente que no! Por lo tanto ésta mujer refulgente es únicamente Nuestra Señora, pues fue únicamente la que engendró "al hijo" prometido (Cf. Is. 9, 5). Aún dice la Sagrada Escritura que: "(el Dragón) se puso delante de la Mujer que estaba para dar a luz (...) a fin de tragarse al Hijo (...) y la Mujer huyó al desierto, donde (...) fue sustentada por espacio de mil doscientos sesenta días" (Ap. 12, 4.6). De hecho, el demonio maquinó contra la vida de Jesús desde su nacimiento, en la persona del perseguidor Herodes. María huyó entonces, al desierto (Egipto), con el hijo. Allí se quedó aproximadamente mil doscientos sesenta días (tres años y medio). O sea del año 7 A.C., año del nacimiento de Jesús, conforme actualmente se acredita, hasta marzo-abril del año 4 A. C., año de la muerte de Herodes. Concluyendo los tres años y medio de exilio, en los cuales fue sustentada por la Providencia.

Por lo tanto, todos esos versículos, confirman primeramente la asunción de Nuestra Señora. Pues el apóstol la contempla revestida de sol, ya establecida desde ahora en la gloria prometida por su Hijo, cuando dice "Los justos resplandecerán como el sol" (Mt. 13, 43). Confirma incontestablemente su realeza espiritual, pues la misma se presenta coronada con doce estrellas, símbolo de las doce tribus de Israel y de los doce Apóstoles. Por lo tanto Reina del Antiguo y del Nuevo Testamento. Por fin confirma su maternidad espiritual, pues dice el Espíritu Santo: " (El Dragón) se irritó contra la Mujer (María) y fue a hacer guerra al resto de su descendencia (sus hijos espirituales), los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen la confesión de Jesucristo" (Ap. 12, 17). Somos de su descendencia sólo si nos comprometemos con Jesucristo, guardando sus mandamientos y confesándolo como Nuestro Señor y Salvador.

Deo Gratias!
Dudas, críticas y sugerencias serán bienvenidas!
virgemsantissima@cmf.com.br
Traducción al Castellano: AMAS (apostolica@mail.com)

10 may 2007

Conciencia moral y existencia de Dios .



Lo esencial de la naturaleza humana -lo que determina a cualquier hombre como tal- es definido y estable; por esto, también su ley básica también lo es.

La ley natural está inscrita y grabada en el alma de todos y cada uno de los hombres, porque es la razón humana la que ordena hacer el bien y prohibe pecar... Pero esta prescripción de la razón humana no podría tener fuerza de ley si no fuese la voz y el intérprete de una razón más alta a la que nuestro espíritu y nuestra libertad deben estar sometidos (León XIII, Enc. Libertas præstantissimum)

El término conciencia moral, en su uso corriente, puede, a veces, intercambiarse con el de sujeto moral o persona. Esto concuerda con los modos de expresión de la tradición bíblica y patrística, que ha mantenido una visión unitaria, global e integradora de la persona(1). Así puede verse, por ejemplo, en el uso de la palabra corazón para designar el núcleo de la vida biológica y del siquismo, y, también, al mismo sujeto -con todas sus concepciones, ideales, sentimientos y acciones-(2).

Más específicamente, por conciencia moral entendemos el juicio de la razón por el que nos damos cuenta de la cualidad moral de nuestros actos. La conciencia moral comprende la percepción de los principios de moralidad (sindéresis), su aplicación concreta mediante un discernimiento práctico de las razones y de los bienes y, en fin, el juicio formado acerca de los actos mismos.(3)

Disponemos, pues, de unas normas o pautas de conciencia, que nos definen, en rasgos generales, el comportamiento conveniente, acorde con nuestra naturaleza. Normas de este tipo son, por ejemplo, el adagio haz el bien y evita el mal, o -lo que es lo mismo- que cada cual debe actuar de manera genuinamente humana y procurar su realización. Estas fórmulas, que conciernen a toda persona como tal, trascienden las particularidades -son analíticas y universales-. A partir de estas normas, pueden deducirse otras, también universales, referentes a las distintas dimensiones de la vida humana, v.gr., ser "racional" o "humano" en el desempeño de la sexualidad (ser casto), en la administración de la vida terrena o en la distribución de los bienes (ser justo), o que uno debe ser sincero y veraz, no ser cruel, etc.

Las normas prácticas y efectivas que determinan el comportamiento virtuoso, en términos tales como castidad, justicia, fidelidad y sinceridad dependen mucho de la experiencia de la realidad global -de la vida humana-. Su concreta determinación sólo puede ser hecha a través de un proceso valorativo, sopesando diversos elementos, de acuerdo a las exigencias. Las posiciones asumidas y los juicios formulados -y, por tanto, las normas deducidas- estarán así ajustadas a la realidad concreta(4). Anuque la aplicación de la ley natural varíe, ésta subsiste bajo el flujo de ideas y costumbres y sostiene su progreso(5).

La ley natural -presente en la conciencia- se funda en los componentes esenciales de la persona humana -y, más profundamente, en Dios, que la conforma-. Lo esencial de la naturaleza humana -lo que determina a cualquier hombre como tal- es definido y estable; por esto, también su ley básica también lo es.(6)

A partir de lo percibido del exterior, formamos una imagen de la realidad presente fuera. De igual manera, a partir de los sentimientos de aprobación y confianza, o de reprobación y dolor, que siguen a nuestras acciones buenas o malas, configuramos la imagen de un legislador que está por sobre nuestros arbitrios. "La conciencia se extiende hacia algo que la trasciende, y puede entrever borrosamente una sanción más alta que ella misma en sus decisiones, como se ve por el agudo sentido de obligación y responsabilidad que las informa"(7). Esta aprehensión aparece de modo muy natural, es viva, y está a la base de la religiosidad.

Sea cual sea el influjo familiar y social en la génesis de esta concepción íntima, lo cierto es que, cuando, siendo aun niños, ya nos mostramos capaces de actos deliberados, al mismo tiempo, dominamos y nos hemos apropiado de ciertos parámetros básicos de juicio comportamental. Así, estos parámetros se muestran muy afines -si no connaturales- con la actuación personal temprana.

Un niño de edad preescolar -con influencias favorecedoras de su instinto religioso- entiende que hay cosas y acciones buenas o malas -aunque sin que pueda explicar, propiamente, por qué lo son-. En el dictamen de su conciencia -sin un razonamiento analógico- puede percibir algo así como el eco de la voz de un gobernador moral -que está sobre él, que lo conoce todo, que es justo- a quien da cuenta de sus actos, aunque no pueda verle. Tiene, en fin, la impresión de un Ser invisible, benévolo, providente, en relación inmediata e íntima. Los niños aprehenden fácil, y cuasi-espontáneamente, las verdades religiosas.

Esta concepción interior es la imagen de Uno que es bueno porque manda lo que es justo y bueno. El niño adhiere su juicio y sentido moral a Él y se enciende en sentimientos de gratitud y de amor.

Los diversos elementos de la ley moral -la verdad, la pureza, la justicia, la bondad-, de por sí, son atrayentes; son aspectos de la misma bondad. El niño es sensible hacia todas estas virtudes y se mueve, por ello, a amar al legislador. No tiene dificultad en concebirlas como algo indivisible, en una misma personalidad. La idea de una perfección que abarque todas las excelencias posibles es connatural a nuestra mente.

Es posible constatar, que alguno que otro niño posee la concepción -aunque sea de manera muy rudimentaria- del Dios bueno. Esta imagen precede a toda reflexión y a todo reconocimiento de su carácter nocional. Aunque el niño no pueda definir o explicar el significado de la palabra Dios, muestra, en su misma vida, cuanto implica para él. Es cierto que tiene un sentido borroso de lo que oye acerca de personas y cosas, y escucha con interés fábulas e historias; pero, en conciencia, vibra, confiere un significado profundo y responde a las primeras enseñanzas acerca de la voluntad y providencia divinas.

La imagen y aprehensión de Dios es susceptible de profundizarse y completarse -o, por el contrario, de debilitarse- en el decurso de la vida, bajo los influjos externos e internos -por las varias experiencias en el trato social, la educación...-

Gracias a esta conciencia religiosa podemos obtener, a partir de materiales aparentemente menos aptos, una visión de Dios más consistente y luminosa que la forjada de modo meramente nocional y no vivencial.

El conocimiento teórico se funda en nociones; la conciencia religiosa, en vivencias. La adhesión más perfecta a las verdades teológicas proviene de este hábito de religión personal. El credo dogmático se armoniza con la devoción religiosa. En conciencia, pues, con conocimiento y afecto, nos mantenemos en comunión con Dios, lo descubrimos presente en nosotros, en los demás, y en todo, vivimos en su intimidad, le contemplamos constantemente y adoramos.(8)

Con San Agustín, cada uno de nosotros puede afirmar: "encuentro a Dios en mi corazón" -ad ipsius animi mei sedem-; "inmanente y trascendente" -in te, supra me-; "más íntimo que mi misma intimidad y superior a lo sumo mio" -Tu autem eras interior intimo meo, et superior summo meo-; "he aquí su morada, está allí en donde se aprecia la verdad: en el fondo del corazón" -intimus cordi est-.(9)


Octavio A. Rodríguez
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Referencias
1. cf. MIRANDA, VICENTE, "El tema de la conciencia en la reflexión moral de nuestros días", en Moralia, Instituto Superior de Ciencias morales, Madrid, Vol. 19, No. 4, 1996, p. 375-376.
2. cf. PIO XII, Carta Encíclica Haurietis aquas, Sobre el culto al Sagrado Corazón de Jesús, 1956.
3. cf. Catecismo de la Iglesia Católica, Coeditores litúrgicos et alii-Libreria Editrice Vaticana, 1992, No. 1777-1780.
4. cf. FUCHS, JOSEF, "Epikeia Applied to Natural Law?", en Personal Responsability and Christian Morality, Georgetown University Press, Washington, 1983, p. 185-199.
5. cf. Catecismo de la Iglesia Católica, o.c., No. 1957-1958.
6. cf. Ibidem, No. 1955.
7. BEATO JOHN HENRY NEWMAN, o.c., p.119
8. cf. BEATO JOHN HENRY NEWMAN, o.c., p. 126.
9. cf. Confesiones, Lib.III, X y XII.

FUENTE:http://www.arbil.org/arbil111.htm

8 may 2007

Filosofía y sentido común


Los niveles o modos de conocimiento humano son, varios; al menos tres:
Sentido común, Ciencia y Filosofía. Después está la Fe.

Los tres primeros están al alcance de cualquier persona, puesto que son capacidades naturales de la inteligencia humana. La fe, en sentido teológico, es una capacidad sobrenatural que presupone un don sobrenatural, por eso no la contamos ahora.

Son, pues, tres grados de conocimiento que el hombre puede adquirir por medio de sus facultades: a partir de la sensibilidad y de la inteligencia en continuidad con la sensibilidad, en contacto con la realidad.

El conocimiento de las cosas por sus causas últimas es el conocimiento más alto al que podemos aspirar. "Ver" las cosas desde sus principios constitutivos, y desde sus causas últimas, es en definitiva, como verlas un poco desde Dios, desde su origen absoluto.

Esto se consigue a nivel natural, en cierta medida y manera, mediante la FILOSOFIA

Por otra parte, Dios, amorosamente, nos ha hecho partícipes de su sabiduría divina, externamente mediante la revelación consumada en Jesucristo, e íntimamente mediante el don sobrenatural de la fe.

La fe, lejos de oponerse a la razón, aumenta su capacidad de comprender. Si la razón es luz, la Fe es una luz mucho más potente, que nos permite conocer cosas que sólo a Dios compete conocer por naturaleza.

No hay conflicto entre ninguno de nuestros niveles de conocimiento

1. El sentido común nos enseña cómo las cosas aparecen. Y esto es un conocimiento importante, aunque no haya de tenerse por definitivo y completo (el fuego quema, el agua moja).
2. La ciencia indaga y manifiesta las causas inmediatas de las cosas que caen bajo nuestro radio de observación y experimentación. Es un conocimiento más profundo (el agua está compuesta de dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno).
3. La filosofía nos conduce al conocimiento de las últimas causas de los entes, en cada uno de los grados que sean irreductibles entre sí de participación del ser (el agua y el fuego son entes finitos, compuestos de esencia y acto de ser, de acto y potencia, de sustancia y accidentes)
La teología aplica el dinamismo de la razón al estudio de las verdades que Dios nos ha revelado, para comprenderlas cada vez más y mejor, en armonía con todos los demás conocimientos ciertos que tenemos a nuestra disposición.

Son distintos niveles de desarrollo del conocimiento (sobre el agua y el fuego, la vida, la inteligencia, el alma y Dios)

Filosofía es un tercer saber, por encima del saber vulgar y del saber científico, aunque inferior a la teología. Tiene puntos de contacto con todos los demás, pero sin coincidir con ninguno de ellos.

Sentido común, ciencia y filosofía nos dan distintos niveles de la verdad de las cosas.

Sin el sentido común no tendríamos posibilidad de supervivencia;sin la ciencia no cabría desarrollo técnico; sin filosofía no sabríamos nada sobre el origen, el fin y el sentido de la vida.

SENTIDO COMÚN Y FILOSOFÍA

Normalmente llamamos sentído común al conocimiento ordinario que todo el mundo posee por el ejercicio espontáneo de la razón, de forma no reflexiva, es decir, precientífica.

El eterno escepticismo se manifiesta en la filosofía contemporánea en las siguientes reducciones del campo de conocimiento humano:

-sólo cabe conocer fenómenos (Kant)
-sólo podemos conocer la mera esencia de los conceptos (Husserl)
-sólo la angustiosa y precaria existencia subjetiva (Heidegqer)
-sólo las estructuras formales del lenguaje, con sus finalidades exclusivamente prácticas (filosofía analítica)
-sólo lo que esté encerrado en el "círculo hermenéutico" (Gadamer).

Todos estos autores tiene en común la idea de la relatividad de la cultura: todo en la cultura del hombre sería relativo, todo sería historia; nada habría fijo y permanente.

Sin embargo es fácil advertir que el hecho de que las demás culturas puedan comunicar con nosotros, de que podamos aceptar o rechazar sus teorías, indica que podemos entendernos, y que por tanto hay una base común de conocimientos y certezas independientes de las diferencias geográficas y temporales. Ese conjunto de certezas naturales y universales es lo que desde el siglo XVI le ha venido llamando "sentido común".

CERTEZAS DEL SENTIDO COMÚN
Las certezas que componen lo que llamamos sentido común son verdaderamente comunes a todos, hasta el punto de que nadie carece de ellas, ni puede prescindir de ellas en el momento de razonar.

En efecto, los mismos que niegan el sentido común, lo utilizan, al menos en parte, como presupuesto implícito de sus razonamientos.

Así por ejemplo, como ya aclaró definitivamente Aristóteles, sólo puede negarse el principio de no contradicción haciendo uso subrepticio de él.

Hay una serie de "principios metafísicos" y de principios morales que forman parte ciertamente del sentido común:

1. La idea de mundo o universo, es decir, el conjunto ordenado de todas las cosas que se constatan como existentes y se conjeturan como posibles. Todas ellas se encuentran conectadas con la idea comunísima de "ser". Son cosas que son algo, pertenecen al orden del ser.
2. La conciencia del propio yo, como sujeto en relación al universo de objetos.
3. En tercer lugar, la noción de "orden" entre las cosas, de la que deriva la evidencia de un deber de ajustarse con la propia libertad a ese orden para alcanzar el fin final.
4. Finalmente, la noción de causa primera y último fin, o sea, Dios creador y providente, legislador y remunerador.

En el sentido común no hay más que encontrar, a no ser las certezas que derivan de las mencionadas por simple explicitación. Son pocas, pero absolutas y universales. No hay hombre que hable y razone sin hacer uso de ellas como punto de partida, como gramática de su lenguaje, como armazón lógica de su reflexión sobre la realidad en la búsqueda de una sabiduría de cualquier género.

Aun cuando alguien en filosofía quiera negar alguna de esas certezas o el conjunto de todas ellas (escepticismo), se descubre en el lenguage del que la habla, la existencia previa de estas mismas certezas: no sólo como un anacronismo sino como elemento actual de soporte lógico de todo discurso.

Justamente por eso, toda filosofía que no respete el sentido común (aunque no lo reconozca y defienda explí¿itamente) es una falsa filosofía o una filosofía falsa, en la que siempre se podrá descubrir una incoherencia lógica, una contradicción intrínseca.Y la contradicción es la muerte de toda la filosofía, como de cualquier pensamiento, tanto teórico como prá¿tico.

ALMA DE UNA CULTURA
Sin embargo el sentido común nunca se encuentra en estado puro. Siempre se encuentra -como el alma- en un cuerpo, en el sentido de que anima y hace posible la existencia de un pensamiento y de una cultura, pero no le puede ver separado de ellos.

Por eso se ha dicho que "el sentido común es la base inexpresada de toda expresión" (Francis Jacques).

Cuando en un discurso humano se afirman cosas compatibles con el sentido común, se trata de opiniones en principio aceptables; pero si no son compatibles con aquellas verdades primarias, entonces no sirven para nada, ni para la verdad humana ni para la recepción de la verdad sobrenatural.

Las ciencias particulares y también la filosofía, arrancan del sentido común -no podría ser de otro modo-, que normalmente nos dice cómo son las cosas, y reflexiona sobre nuestros conocimientos adquiridos de modo espontáneo, y va más allá , indaga por qué y para qué son o suceden las cosas en particular.

Las ciencias se distinguen o especifican por sus objetos; dicho más llanamente,, por el aspecto que le interesa de los ob jetos. Cada aspecto particular, puede ser, en principio, objeto de una ciencia particular. La medicina se ocupa de la salud del cuerpo, la psicología de los fenómenos psíquicos, la ecología del orden que hay o debe haber en el medio ambiente, la geología se ocupa de la estructura de las rocas...

Pues bien, entre las ciencias se encuentra una que constituye una especie única, porque en lugar de interesarse por aspectos particulares de las cosas, se interesa por la realidad como tal. No estudia tanto esta o aquella realidad concreta, sino que, partiendo, como es lógico de realidades concretas, se remonta a los principios primeros o causas últimas de' la realidad.

FILOSOFÍA
Alguien ha definido la filosofía como «aquello sobre lo que los niños preguntan hasta que los padres, hartos, les dicen que no sean pesados o tontos». La definición no es del todo mala. Mamá ¿dónde se ha dio el ayer? Mamá, ¿por qué yo soy yo? Mamá, ¿los sueños son realidad? ¿La verdad es verdadera? Y todo esto, ¿tiene alguna importancia?

Cuenta Mariano Artigas que un día -un 15 de noviembre- se encontraba en un tren, camino de Bilbao. Eran casi las 10 de la noche. Subió una señora con dos niños pequeños. Uno de ellos tendría 6 años y no paraba de hablar en voz alta. De pronto exclamó: «¡Mamá , cómo corre el tren!». Y enseguida añadió: «¡Y ni se nota!». Se quedó pensativo unos instantes y preguntó: «¿por qué no se nota?».

Esta es una buena pregunta. El sentido común se suele extrañar de que las cosas sucedan igual en una habitación donde todo se halla en reposo que en un tren que se mueve a gran velocidad. El que sabe física dirá que la explicación de este hecho está en la inercia. (vid. Mariano Artigas, Cíencía y sentido común). Pero ¿qué es la inercia? La respuesta quizá sea un poco decepcionante. En Física, la inercia es un postulado. Parece que a los físicos incumbe decirnos qué son las cosas y por qué suceden unas y no otras. Kant tenía una fe absoluta en la exactitud de la física. Pero cada día que pasa, los físicos se encuentran más perplejos a la hora de responder por las cuestiones más radicales: qué es la realidad, por qué es así y no más bien de otra manera.

Sobre todo desde que se descubrió la física cuántica, los físicos han caído en la cuenta de que cuando se acercan a la real¡dad para observarla y medirla de alguna manera, ¡no hay manera de dar un explicación objetiva!. Se dan cuenta de que ellos mismos están implicados en la pregunta y toda respuesta está condicionada por la subjetividad o situación del que mide. Tocdo depende del punto de vista del observador.

Ya tenemos la teoría de la relatividad que ha hecho famoso a Einstein. Pero muy pocos saben lo que significa relatividad para Einsten. Para muchos "todo es relativo" quiere decir que la realidad es incognoscible de un modo objetivo, que no podemos saber qué es verdad y qué es mentira. El bastón recto metido en un cubo de agua, lo vemos torcido. Todo depende del punto de vista. El físico no puede decirnos más de lo que se manifiesta a su punto de vista. Pero esto no es un fracaso de la Física, ni del entendimiento humano.

La Física ya hace mucho haciendo posible muchas cosas útiles para la civilización. No hay que pedirle más; no hay que exigirle que además nos diga qué son las cosas o porque son así y no de otra manera. Si le preguntamos a un profesor de Física: ¿qué es en realidad la inercia, la gravedad, etcétera?, es lógico que no sepa responder: no es un fracaso de la Física, porque la pregunta "qué es" se refiere no a lo que "aparece", sino a lo que "es" la realidad como tal. Pero la Física se ocupa de los fenómenos, no de lo que hay «debajo» de ellos. Para eso está la Filosofía y, más concretamente, la Metafísica, que parte de los fenómenos pero razona sobre ellos y procura «leer dentro» (intus legere) para dar con el quid de la cuestión.

LO QUE NO ES FILOSOFÍA
No debe confundirse la filosofía con el "pensar mucho". Muchos otros profesionales -abogados, arquitectos, ingenieros-, necesitan pensar mucho y no es la su una tarea filosófica.

Tampoco es pensar pensamientos (o ideas)
Filosofía es pensar a fondo sobre la realidad.
Filósofo no es el que sabe más cosas y es capaz de ganar cualquier concurso de TV o radio;ni es el que entiende de cualquier cosa (electrónica, informática, setas, sellos, minerales, etcétera) sino el que entiende más a fondo la realidad misma: -¿por qué el ser y no más bien la nada? ¿qué son el bien, el mal, la libertad, la felicidad, la criatura, Dios?

Es curioso que la suprema aspiración universal -absolutamente universal- que es la de ser feliz, esté rodeada de una no menos suprema y universal ignorancia.

Platón, uno de los primeros que comenzaron a hablar de "filosofía" como tal, decía que los filósofos eran los que estaban interesados en lo eterno y inmutable. Platón y Aristóteles no reducían la filosofía a un mero análisis lógico y lingüístico, como ha sucedido en los últimos tiempos.

Que la Física y la Matemática, contra lo que pensaba Kant, no sean ciencias exactas y que no nos puedan esclarecer la esencia de las cosas y el sentido de la realidad no debe ser motivo de escepticismo o desaliento. Lo que hay que hacer, para conocer esas cosas, es Filosofía. La Filosofía no nos dirá cómo es la estructura del átomo, pero no podrá ilustrar sobre su sentido. Y lo mismo con el universo entero.

Antonio Orozco Arvo
FUENTE: http://www.arbil.org/arbil111.htm

3 may 2007

El islamismo: religión enfermiza...


Cuando leí lo que abajo transcribo, de primeras no daba cerdito a tanta brutalidad junta, pese a que hace años un cura español me había hablado del islam, en su momento no me interese en profundizar el tema.
Tras largo rato de bucear en el ciberespacio la conclusión a que pude llegar es: no comprendo como puede existir tanta gente que responda a un esquema intelectual tan disminuido y básico como para creer que tal cantidad de barbaridades puede corresponder a dictados revelatorios de procedencia divina, y que esas revelaciones dadas a un tal mahoma en su conjunto conforman el llamado "coran", fundamento de la "religión islámica".
¿Puede llegar a tanto la insensatez? ¡SI puede! Y mas aún es sorprendente, miles de católicos apostatas han renegado de Dios y su ÚNICA IGLESIA uniéndose a los infieles herederos de los vencidos en Lepanto.

He excluido una gran parte de las citas y recortado con ... otras muchas para evitares la repugnancia que implica el leerlas pudiendo afectar a mas de un lector. Quien quiera exponerse a leer esas basuras aquí tiene el link: http://noticiasdeeurabia.wordpress.com/2006/03/

BENITO


Textos tomados de los Principios políticos, filosóficos, sociales y religiosos del Ayatollah Jomeini (según la edición de Icaria, Barcelona 1981, 124 páginas, en traducción del francés de María Rodríguez Bayraguet y Karmele Marchante).

«Europa (Occidente) no es más que un conjunto de dictaduras cargadas de injusticias, la humanidad entera debe acabar contundentemente con ellas si quiere vivir en paz. Si la civilización islámica hubiese presidido las leyes de Occidente no hubiéramos presenciado algunas contiendas salvajes indignas de animales feroces.
Todas las injusticias y las inmoralidades devastadoras serían erradicadas sólo que durante un año se pudiesen aplicar las leyes punitivas del Islam. Las faltas deben ser castigadas por la ley del talión: cortar la mano del ladrón, matar al asesino en lugar de encerrarlo en prisión, flagelar a la mujer o al hombre adúltero. Vuestros miramientos, vuestros escrúpulos 'humanitarios' son más infantiles que razonables. Para la ley coránica cualquier juez estará habilitado para impartir la justicia en todos los casos si reúne estas siete condiciones: ser núbil, creyente, conocer perfectamente las leyes coránicas, ser justo, no estar afectado por la amnesia y no ser bastardo o de sexo femenino. Un juez coránico podrá en un sólo día juzgar y reglamentar veinte procesos diferentes, mientras que la justicia occidental tarda años y años en solucionar los suyos.» (págs. 18-19)
«Según las leyes occidentales, flagelar a un culpable, dar ochenta latigazos a un borracho o cien a un adúltero o adúltera, lapidar a la mujer casada infiel, equivale a cometer actos bárbaros. Sin embargo, de acuerdo con el punto de vista occidental, condenar a muerte a un traficante de heroína, es sólo aplicar la justicia.» (pág. 21)

....Nosotros (el clero) afirmamos rotundamente que el vergonzoso comportamiento de rechazar el velo está contra la ley de Dios y del profeta y es un atentado material y moral contra el país entero. Afirmamos que el ridículo uso del 'sombrero' occidental es una vergüenza para los musulmanes que impide nuestra independencia y es contraria a la voluntad de Dios......................... Afirmamos que la música engendra la inmoralidad, la lujuria, la desvergüenza y ahoga el valor, la bravura y el espíritu caballeresco; está prohibida por las leyes coránicas y no se debe enseñar en las escuelas. La 'Radio de Teherán' al difundir música occidental, oriental e iraní juega un nefasto papel fomentando la inmoralidad y la desvergüenza en las familias respetables.» (págs. 31-32)

-Las mujeres de la familia del Profeta del Islam son menopáusicas al llegar a los sesenta. El resto lo son a los cincuenta cumplidos.
-Si la mujer ve brotar la sangre de su .......... Si la sangre brota del lado izquierdo, es menstrual, si brota del lado derecho, es una hemorragia.» (pág. 85)
-Durante las menstruaciones de la mujer será mejor que el hombre evite ....
-Hay once cosas impuras: la orina, los excrementos, el esperma, los huesos, la sangre, el perro, el cerdo, el hombre y la mujer no musulmanes, el vino, la cerveza y el sudor del camello que come basuras.
-También son impuras la orina y los excrementos del hombre y de todo animal cuya sangre brota cuando se le abren las venas y arterias. Sin embargo, serán puras las cagadas de insectos como la mosca o el mosquito cuya sangre no brota.
-La orina y excrementos de todo animal que se alimente de basuras, serán impuras. También lo serán las de todo animal que haya ....... por un hombre. Asimismo las de la cabra alimentada con leche de marrana.
-La sangre que se derrama entre los dientes es pura si se diluye con la saliva, estando además permitido tragarse dicha saliva.
-Todo el cuerpo de un individuo no musulmán es impuro, también sus cabellos, pelos, uñas y todas las secreciones de su cuerpo.
-Todo hombre o mujer que niega la existencia de Dios, que crea en sus partenaires [La Trinidad] o que ni siquiera crea en su Profeta Muhammad, será impuro (de la misma forma que el excremento, la orina, el perro o el vino). Será impuro, también, por el solo hecho de dudar uno solo de estos principios.
-El niño impúber es impuro, si sus padres y antepasados no son musulmanes. Sin embargo, si hubiera un sólo musulmán en su ascendencia será puro.
-El musulmán que injuria a uno de los doce Imanes, o que se declare su enemigo, será impuro.
-El vino y todas las bebidas alcohólicas, son impuras. El opio y el haschisch, no lo son.
-La cerveza es impura. Su levadura no lo es.

-El sudor del camello que coma excrementos humanos, será impuro. El sudor de otros animales que coman los mismos excrementos, no será impuro.
-El sudor de aquel ...., no es impuro. A pesar de ello es preferible que mientras en su cuerpo o vestidos queden restos de dicho sudor, no realice sus plegarias.
-Si el hombre ha tenido una relación con su mujer durante los periodos de abstinencia, como por ejemplo, el ayuno del Ramadán, debe evitar rezar mientras las señales de sudor ... permanezcan en su cuerpo o ropas.
-El hombre que ha .................. con mujer ajena, y que ...........mujer propia no tiene derecho a rezar si está sudado. Pero ..... lo ha realilzado con su mujer legítima y a continuación con una ajena, puede hacer sus plegarias aunque esté sudado.
-Las secreciones nasales o los esputos sanguinolentos son impuros, mientras que los que no hayan estado contaminados por la sangre, serán puros. Si las secreciones nasales o el esputo salen de la boca o nariz, la parte de la epidermis contaminada deberá purificarse, la parte no contaminada permanecerá pura.
-Está prohibido tocar una hoja del Corán con algún objeto impuro. Si sucede, deberá lavarse inmediatamente la hoja.
-Está prohibido escribir versículos del Corán con tinta impura, aunque sea una sola letra. Si sucede, habrá que lavarlo o rasparlo con un cuchillo o cualquier otro instrumento cortante.
-Hay que evitar dar el Corán a un infiel. Si sucede así, habrá que arrancarlo de sus manos.» (págs. 44-49)
-Si una hoja del Corán o un papel con el nombre de Dios, del Profeta o de uno de los Imanes escrito en él cae en el W.C., habrá que recogerlo por mucho que cueste. Si no se pudiera, no se utilizará el W.C., hasta que se tenga la absoluta certeza de que dicho papel está podrido.» (pág. 50)
-En el momento de orinar o defecar deberá ocultarse el sexo de las miradas púberes, también de la hermana o de la madre, de los pobres de espíritu y de los niños en edad de comprender. Sin embargo, el marido respecto de la mujer y viceversa, no vienen obligados a ocultarse.
-No es indispensable ocultar el sexo con algún objeto particular, es suficiente hacerlo con la mano.
-En el momento de defecar u orinar habrá que agacharse de forma que el cuerpo no esté ni de frente, ni de espaldas a La Meca.
- No es suficiente desviar el sexo incluso cuando el cuerpo esté situado incorrectamente respecto a La Meca. En cualquier caso el sexo jamás deberá exponerse de frente o de espalda a La Meca.» (pág. 35)
-No es necesario secar el ano con tres piedras o tres paños, una sola piedra o un solo paño son suficientes. Pero si se utiliza un hueso o algún objeto sagrado, como por ejemplo un papel que lleve escrito el nombre de Dios, no podrán hacerse las plegarias.
-Para orinar o defecar es preferible agacharse en un lugar aislado en el que deberá entrarse con el pie izquierdo y salir con el derecho. Durante la evacuación es recomendable cubrirse la cabeza y que el pie izquierdo soporte todo el peso del cuerpo.
- Es recomendable orinar antes de las plegarias,.....................
-Después de orinar hay que limpiarse...................................
.......................................................................-
-La mujer no tiene que seguir instrucciones específicas después de orinar; ..................... y desconoce si ésta es pura o impura, la humedad en cuestión se considerará pura y no alterará para nada sus abluciones o plegarias.» (págs. 36-38)
- La carne de caballo, mula y asno no está recomendada. Y está estrictamente prohibida si el animal ha ......... por un hombre. En este caso deberá llevarse el animal fuera de la ciudad y venderlo.
- Si ............ con un buey, cordero o camello, su orina y excrementos se vuelven impuros, su leche no podrá consumirse. Deberá matarse al animal inmediatamente y luego quemarlo. El ......... deberá pagar su precio al propietario.» (pág. 42)
—Si con causa justificada se teme que las relaciones diplomáticas entre los Estados Musulmanes y los Estados extranjeros tienden a la predominancia de estos últimos en los países musulmanes, incluso en el caso de que este predominio no fuese más que político o económico, los musulmanes deben oponer fuerte resistencia y obligar a los gobiernos islámicos a romper tales relaciones.
—Si con causa justificada se constata que las relaciones comerciales con los extranjeros no benefician a los mercados islámicos y en realidad tienden a crear una dependencia comercial y económica de éstos, deberán romperse tales relaciones y declarar religiosamente ilícito esta clase de comercio.
-Beber vino y bebidas alcohólicas es un pecado mortal, por lo tanto está estrictamente prohibido. Aquel que ingiera una bebida alcohólica no conserva más que una parte de su alma, la parte deformada y maligna. Está condenado por Dios, sus Arcángeles, Profetas y Creyentes. Sus plegarias cotidianas serán rechazadas por Dios durante cuatro días. El día de la resurrección de los muertos su cara se volverá negra, la lengua colgará de su boca, la saliva babeará por su pecho y estará constantemente sediento. (págs. 42-43)
-Quien se haya dormido involuntariamente durante la plegaria, debe recomenzarla si piensa que ha soñado. Si de esto no hay certeza, el rezo es válido.
13. Si la cara de una persona enrojece porque contiene las carcajadas, hay que recomenzar la plegaria.» (pág. 69)
El Ayatollah Sayyid Ali Husaini Sistani (máxima autoridad religiosa musulmana ) tiene un website www.sistani.org en varios idiomas (no en español, pero si en inglés), con una sección de Preguntas y Respuestas, donde a sus fieles sobre lo que está permitido y lo que no mujeres, la bebida, etc etc). En este enlace hay una extensa y sorprendente muestra que selecciona el autor de la pagina:
http://javimoya.com/blog/2005/09/06/281/comment-page-19/



Un par de ejemplos tomados de Islam Mexico

¿Porqué está prohibido usar platos, tenedores y cucharas de oro y plata?
Según el Islam comer y beber líquidos en platos de oro y plata está prohibido. No importan los motivos.

¿Está permitido darse un apretón de manos con una chica?
No está permitido.

¿Qué parte de un hombre (no de su marido) puede una mujer mirar? ¿Puede mirar a su pecho?
Una mujer no puede mirar el cuerpo de un hombre extraño, está prohibido tanto si lo hace con lujuria, como si hay posibilidad de caer en pecado. Incluso sin esas posibilidades (lujuria y pecado) no está permitido como medida de precaución, salvo que sean partes que habitualmente no están tapadas, como sus manos, sus tobillos, y sus manos (sólo las podría mirar sin lujuria y si no hay posibilidad de pecado).

Si una mujer musulmana es violada (fuera del matrimonio, por un extraño), se le permite el aborto?
No, ella no puede excepto que le pueda causar un problema insufrible o gran dificultad. Por ejemplo, si ella pudiera ser asesinada por sus familiares si descubren su embarazo, entonces ella si lo tendría permitido.
¿Puedo usar software pirateado?
Si otra persona lo ha pirateado puedes usarlo, pero no puedes copiarlo.

¿Está permitido jugar al ajedrez?
Es totalmente ilegal.
¿Porqué está prohibido jugar al ajedrez?
No está permitido porque implica libertinaje y juego. Muchos imanes lo han prohibido. Además, cuando no sabemos las razones de la prohibición de un acto. Por otra parte, cuando no sabemos la razón detrás de la prohibición de un acto, estamos obligados a una obediencia absoluta. Hay una razón para ello, pero aunque no la conozcamos no significa que no debamos acatarlo.


y al que quiera ver mas:
www.islammexico.com

cortado y pegado por BENITO

¿Es alá igual a nuestro Dios uno y trino?

Entre las "religiones" (sectas mayores, Religion existe solo Una,Santa,Católica,Apostolica Y Romana.) monoteístas (un solo Dios) está el islam, fundada por mahoma, que cree en un dios distinto al Dios del Judaísmo y del Cristianismo, y tampoco cree que Jesucristo es Dios, sino un profeta inferior a mahoma.
Es cierto que en el islam se adora a un único dios, pero no a el único Dios del Cristianismo
El dios del islam no es el Dios Amor del Cristianismo, origen de todo amor, que ama a los seres humanos independientemente de si le aman o no (1 Jn. 4, 9-10 y 16). Según el corán, el dios del islam ama condicionalmente: ama a quien lo ama y lo siga, y no ama a quien no lo ame. “En verdad alá es enemigo de los incrédulos (II-92). alá ama a los benefacientes”(II-191). “En verdad, alá no ama a los infractores” (II-186).
El Dios Amor perdona a todo aquél que se arrepienta. El dios del islam es selectivo, pues escoge a quien perdonar: “¿Por ventura no sabes que alá, suyo es el reino de los cielos y de la tierra, que castiga a quien quiere y perdona a quien quiere?” (V-44).
El Dios Amor del Cristianismo ama a todos y nos ordena amar a todos, pero el dios del islam es excluyente: “No toméis a los judíos y a los cristianos por amigos. Algunos de ellos son amigos de los otros, y quien de vosotros se amista con ellos, ciertamente es de ellos. En verdad, alá no encamina al pueblo de los inicuos” (V-56).

Aunque el islam acepta la Biblia como revelación divina, el corán está por encima de la Biblia. Lo interesante es observar de dónde proviene el corán.
Según cuenta mahoma, se encontraba él meditando en una cueva en las afueras de Mecca, en el año 610, y, según dice, se le presentó el “ángel Gabriel” con un mensaje para toda la humanidad, el cual le fue revelando a lo largo de 20 años.
Lo curioso es que le revela que Cristo no es Dios, que María -a quien el Angel Gabriel había anunciado 610 años antes que sería la “Madre de Dios” y de hecho lo es- es sólo madre de “un profeta”.
Al islam se le suele considerar como una de las tres grandes religiones monoteístas. Pero veamos lo que nos dice un conocido historiador católico del siglo XX, Hillaire Belloc. En su libro “Las Grandes Herejías”, escrito en 1938, incluye al islam como una herejía y lo descarta como religión.
En realidad se considera “herejía” la negación o duda de una verdad de la fe, hecha por un bautizado. Y mahoma no era bautizado. Pero este autor insiste en que el islam comenzó como una herejía y no como una nueva religión. “No era pagano en contraste con la Iglesia ... Fue una perversión de la doctrina Cristiana. Su vitalidad y su permanencia le dio pronto la apariencia de una nueva religión, pero los contemporáneos de su surgimiento lo vieron como lo que fue: no una negación, sino una adaptación y un mal uso de la cosa Cristiana”.
"Se diferenció de la mayoría (no de todas) las herejías en que no surgió dentro de los límites de la Iglesia Cristiana”, ya que mahoma no era Católico. Nos habla este autor del origen pagano de Mahoma, pero nos hace ver que lo que enseñaba era tomado de la doctrina central Católica. Ciertamente, tomó algunas cosas del paganismo de donde provenía, pero lo que más enfatizaba era un conjunto de ideas muy propias del Catolicismo: la omnipotencia de Dios, la bondad, la eternidad, la providencia divina, su poder creador como origen y sustento de todas las cosas, etc. Sin embargo, eliminó la Santísima Trinidad al negar la Encarnación. También eliminó la Eucaristía y el Sacerdocio. Decía que la doctrina Católica era cierta, pero que se había desvirtuado por muchos anexos, incluyendo la idea que su fundador era Dios. (cfr. Hillaire Belloc, The Great Heresies, 1938)
Algunos sostienen que el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam tiene la misma raíz en Abraham, pues las tribus del desierto que Mahoma unificó y reunió alrededor de su nueva doctrina, eran descendientes de Abraham vía Ismael, hijo de la esclava Agar (cfr. Gn. 16, 10). Ciertamente, como raza, esas tribus son descendientes de Abraham, pero Mahoma rechazó y el Islam rechaza la tradición y las enseñanzas de Abraham y Moisés, que Judíos y Cristianos sí siguen.
De acuerdo al Corán, el Islam debe promoverse e implantarse por la fuerza, a través de la “jihad”, que significa “lucha”, la cual consiste en oponerse a “los infieles”, “los incrédulos”, “los inicuos”, “los infractores”, “los amigos de Satán”, que son todos los que no aceptan el Islam. Así se lee en el Corán:
“Y combatid en la senda de alá a los que os combaten a vosotros y no infrinjáis. En verdad alá no ama a los infractores” (II-186).
Y matadlos dondequiera que los encontréis, y echadlos de donde ellos os echaron a vosotros” (II-187).
Y matadlos hasta que no haya discordia, y haya la ley de alá; pero si se abstienen, entonces, no haya enemistad, sino con los inicuos” (II-189).
Los que creen combaten en la senda de alá y los que no creen, combaten en la senda de Tagut. Combatid, pues, a los amigos de Satán” (IV-78).
Combate a los infieles y a los hipócritas, y ensáñate en ellos. Y su morada será chehennam, y ¡qué mal paradero!” (IX-74).
De hecho, el islam tuvo una difusión de grandísimas proporciones en cantidad de adeptos y en extensión de territorios. Nos dice Hillaire Belloc que por un momento pareció como si iba a conquistar y a degradar toda la cultura Cristiana. Pero nuestra civilización se salvó, a pesar de que la mitad del Mediterráneo se perdió.
La lucha entre el islam y la Iglesia Católica continuó por un milenio (entre los años 700 y 1700). El encuentro definitivo fue la Batalla de Lepanto en 1571, entre las fuerzas cristianas muy inferiores a los ejércitos turcos otomanos. El Papa San Pío V atribuyó este triunfo a intercesión de la Santísima Virgen María, por lo que declaró la fecha del 7 de octubre como Nuestra Señora de la Victoria, celebración que fue posteriormente cambiada a la Fiesta del Rosario por el siguiente Papa, Gregorio XIII.
Al final de este período pareció que la cultura Cristiana prevaleció definitivamente, al menos por un tiempo, pues durante el siglo 18 y 19, el Islam pareció haber decaído. No podía alcanzar los descubrimientos en el área de la ciencia, de las comunicaciones, propias de la civilización occidental.
A raíz de esto y de las conquistas de occidente en territorios mahometanos, la generación del siglo 20 comenzó a pensar que el islam era algo lejano, atrasado, fosilizado, que no presentaba mayor problema.
Esto es ciertamente un error”, nos alertaba Belloc en 1928. “Tendremos que enfrentarnos al islam en un futuro cercano. Tal vez si nuestra Fe (la Fe Católica) decae, el islam resurgirá”.
Hay dos cosas preocupantes del Islam, dice este autor: la primera es que su fundamentación espiritual ha resultado inamovible. “Creo decir con verdad que el islam es la única fuerza espiritual en la tierra en la que el Catolicismo ha encontrado una fortaleza inexpugnable”, la cual no ha logrado penetrar. La segunda consideración es que, su área de ocupación no ha disminuido, sino más bien ha ido creciendo lentamente. “El islam progresa en masas, en hordas. Mientras la religión Católica progresa por conversiones individuales, el Islam lo hace por colonizaciones y movimientos masivos”. (cfr. Hillaire Belloc, Survivals and New Arrivals, 1928).
Hoy sabemos que el islam es la religión de mayor crecimiento en el mundo y que para el 2010, si siguen las actuales tendencia, será religión con mayores adeptos, incluso por encima de todos los Cristianos y Católicos juntos.
Actualmente se puede observar dos corrientes en el islam: los fundamentalistas, que siguen al pie de la letra o muy de cerca las enseñanzas de mahoma y del Corán, y los modernistas, los cuales buscan re-interpretar el Islam para poder adaptarse a la civilización occidental.

FUENTE: http://www.buenanueva.net/preguntasb/islam.htm

2 may 2007

Excomunión para abortistas y legisladores






Acción Familia 27 Abril 2007

A pesar de los pedidos del Papa y las protestas de los católicos mexicanos, la Asamblea Legislativa de Ciudad de México aprobó la despenalización del aborto.

La reacción de las autoridades eclesiásticas no se hizo esperar. La excomunión latae sententia (instantánea) recalló sobre todos los que “procuran y participan en el aborto y no sólo a la madre que mata o hace matar a su hijo”. Según la declaración de la Arquidiócesis, son sujetos a esa excomunión “quien legisla a favor del aborto, quienes lo promueven y trabajan para hacerlo realidad, quien lo induce u obliga a la mujer a abortar, el médico, enfermera o persona que lo realiza, y la mujer que lo lleva a cabo”.

Estas declaraciones parecen muy oportunas en un momento en el que la ofensiva abortista en América Latina va tomando el carácter de una verdadera agresión contra la moral, las convicciones y al sentir del pueblo católico.

Fuente: www.accionfamilia.org