15/3/2014

SOBRE EL AYUNO Y LA ABSTINENCIA DURANTE EL TIEMPO CUARESMAL


Llamamos "ayuno" a la privación voluntaria de comida durante algún tiempo por motivo religioso, como acto de culto ante Dios.
En la Biblia el ayuno puede ser señal de penitencia, expiación de los pecados, oración intensa o voluntad firme de conseguir algo. Otras veces, como en los cuarenta días de Moisés en el monte o de Elías en el desierto o de Jesús antes de empezar su misión, subraya la preparación intensa para un acontecimiento importante.
El ayuno es símbolo y expresión de una renuncia a todo aquello que nos impide realizar en nosotros el proyecto de Dios.
Junto con el desierto y la oración, el ayuno parece ser una de las mediaciones privilegiadas de todo tiempo penitencial, de revisión de vida y de búsqueda sincera de Dios. Sin embargo, los profetas Joel e Isaías nos indican el verdadero sentido de esta antigua práctica penitencial:
"Vuelvan a mí de todo corazón, con ayuno, llantos y lamentos. Desgarren su corazón y no sus vestiduras, y vuelvan al Señor, su Dios". (Joel 2, 12-18)
"Este es el ayuno que yo amo, oráculo del Señor: soltar las cadenas injustas, desatar los lazos del yugo, dejar en libertad a los oprimidos y romper todos los yugos; compartir tu pan con el hambriento y albergar a los pobres sin techo; cubrir al que veas desnudo..." (Isaías 58, 6-9)
Ayuno y Abstinencia
- El ayuno consiste en hacer una sola comida al día.
- La abstinencia consiste en no comer carne.
- Son días de abstinencia y ayuno: Miércoles de Ceniza y Viernes Santo.
- Son días de abstinencia de carne solamente sin ayuno, todos los viernes de cuaresma.
- La abstinencia obliga a partir de los 14 años.
- El ayuno de los 18 hasta los 59.
- Con estos sacrificios, se trata de que todo nuestro ser (espíritu, alma y cuerpo) participe en un acto donde reconozcan la necesidad de hacer obras con las que reparemos el daño ocasionado con nuestros pecados y para el bien de la Iglesia.
Abstenerse de juzgar a otros. Descubre a Cristo que vive en ellos.
Abstenerse de palabras hirientes. Llénate de frases sanadoras.
Abstenerse de descontento. Llénate de gratitud.
Abstenerse de enojos. Llénate de paciencia.
Abstenerse de pesimismo. Llénate de esperanza cristiana.
Abstenerse de preocupaciones. Llénate de confianza en Dios.
Abstenerse de quejarte. Llénate de parecio por la maravilla que es la vida.
Abstenerse de las presiones. Llénate de una oración que no cesa.
Abstenerse de amargura Llénate de perdón.
Abstenerse de darte importancia a ti mismo. Llénate de compasión por los demás.
Abstenerse de ansiedad sobre tus cosas. Comprométete en la propagación del Reino.
Abstenerse de desaliento. Llénate del entusiasmo de la fe.
Abstenerse de pensamientos mundanos. Llénate de las verdades que fundamentan la santidad.
Abstenerse de todo lo que te separe de Jesús. Llénate de todo lo que te acerque a Él.
El ayuno junto con la oración y la caridad, ha sido desde muy antiguo una "practica cuaresmal" como signo de la conversión interior a los valores fundamentales del evangelio de Cristo.
Cuaresma: Tiempo de preparación para la pascua del Señor mediante la oración, el ayuno y la entrega de nuestro prójimo; Tiempo de conversión para volver a Dios Padre misericordioso.

 

Fuirntr: http://capillavedia.blogspot.com.ar/2014/03/sobre-el-ayuno-y-la-abstinencia-durante.html

12/3/2014

Los católicos tienen prohibido el Culto junto a los que no son católicos ... y esto ¿Dónde está dicho por la Iglesia Católica?

 

Communicatio in Sacris

communicatio in sacris·

Breve estudio sobre la Communicatio in Sacris, con el objeto de orientar y advertir de los graves pecados y peligros que provoca a la integridad de la Fe individual y eclesial la prevaricación de muchos católicos liberales, modernistas o progresistas en su actuar con los no católicos.

Por cierto, tenga en cuenta que para responderle hemos expuesto las enseñanzas y norma que hemos citado de fuentes autorizadas de la Iglesia Católica Romana han sido resaltadas en negrita, con el fin de que sean fáciles de confrontar en las citas correspondientes.

Para empezar, nos fijamos en el Código de Derecho Canónico de la Iglesia de 1917, que es la Ley de la Iglesia que todavía está en vigor ya que lo que sigue de Pío XII es irrelevante, viene de aquellos que son antipapas y por lo tanto no tienen ningún tipo de autoridad en la Iglesia.

"Es ilegal para los fieles ayudar de cualquier manera activa,o participar en los servicios sagrados de los no católicos."(Código de Derecho Canónico de 1917, canon 1258, párrafo 1)

Es cierto que el Código de Derecho Canónico de 1917 contiene varias leyes que son absurdas e injuriosas a la fe. (Por ejemplo, permite que los católicos en peligro de muerte puedan confesarse con un sacerdote cismático aunque no sea sacerdote católico, algo que la disposición anterior de la Santa Sede no permite, ver legislación canónica anterior a 1864.)  Sin embargo, este Código de Derecho Canónico de 1917 si bien logró sortear los intentos reformistas de los modernistas de aquel momento, en alguna medida fue afectado en algunas nuevas disposiciones,  de todos modos en lo básico y general sigue fielmente la línea tradicional de las legislaciones precedentes, por este motivo es una buena representación de las enseñanzas católicas y de sus normas disciplinarias.

Desde un principio, nos encontramos con que la Iglesia Católica solemnemente legisló sobre esta materia durante siglos. Así, en el siglo VII:

"Si algún eclesiástico o laico, va a la sinagoga de los Judíos, o la reunión-casas de los herejes para unirse en oración con ellos, que sean depuestos y privados de la comunión. Si algún obispo o un sacerdote o diácono se unen en oración con herejes, que sea suspendido de la comunión. "(III Concilio de Constantinopla, en el año 680)

El III Concilio de Constantinopla es, por supuesto, un concilio ecuménico dogmático de la Iglesia Católica Romana y por lo tanto es de Magisterio Supremo. Y ¿Es necesario recordar que todos los sacerdotes y obispos que se suscriben al concilio falso del Vaticano II en la década de 1960 violan este decreto con regularidad? Debido a que a menudo entran en los lugares de reunión de los no católicos "para unirse en oración con ellos"!

Sin embargo, seguimos. La Iglesia Católica decretó durante el siglo XVI:

"Y puesto que la verdad no puede contradecir la verdad, se define que toda afirmación contraria a la verdad revelada de la fe es totalmente falsa y que se prohíbe estrictamente la enseñanza de otro modo a lo permitido. Decretamos que todos aquellos que se aferran a las declaraciones erróneas de este tipo,—que siembran herejías que son totalmente condenadas, se les debe evitar en todos los sentidos y ser castigados como herejes y odiosos y detestables infieles que están socavando la fe católica. "(VºConcilio de Letrán, en el año 1513, Sesión 8)

Ahora, obviamente, a menos que un católico abandone este mundo o se convierta en un monje eremita, entonces no puede evitar a los "odiosos herejes e infieles" por completo. De todos modos, ningún católico debe sumarse a los actos religiosos de los que están fuera de la Iglesia Católica. No es necesario entrar en sus lugares de culto para adorar con ellos, no es necesario asistir a sus servicios religiosos --- aunque se celebren en la iglesia "oficial", una casa privada o un espacio público común --- o participar en una ceremonia religiosa con ellos, no tenemos por qué seguir las oraciones de un hereje que los guía en estas oraciones, y así sucesivamente. Por el contrario, tenemos totalmente prohibido hacer esas cosas, ya que son odiosas a Dios, perjudiciales a las almas y violan nuestros votos bautismales.

(Dicho sea de paso, el decreto del V Concilio de Letrán se refiere también a aquellos que una vez  fueron personalmente católicos, pero que dejaron la verdadera fe para abrazar la herejía. Este tipo de personas, especialmente en un país católico, han de ser "evitadas de todas las maneras posibles", incluso en la vida cotidiana, hasta que entren en razón y vuelvan al seno de la Iglesia Católica.)

El canon 1258 de 1917 es de gran autoridad, dado que representa el pensamiento de la Iglesia desde los primeros días con respecto a la asociación religiosa con aquellos que no son católicos, y el III Concilio de Constantinopla y el V Concilio de Letrán reflejan esa autoridad, si no más, ya que tienen la garantía infalible de los poderes del Papado detrás de ellos.

Sin embargo, otros pronunciamientos de la Iglesia tienen gran peso y autoridad, aunque estos no fueron emitidos por Concilios ecuménicos generales, sino provinciales. Por ejemplo:

"Nadie puede orar en común con los herejes y cismáticos (...) No está permitido a los herejes entrar en la casa de Dios, mientras ellos continúan en la herejía." (Concilio de Laodicea, año 367, Canon 6)

Así:

"No hay que rezar ni cantar salmos con los herejes, y todo el que se comunica con aquellos que están separados de la comunión de la Iglesia, ya sea clérigo o laico, que sea excomulgado." (Concilio de Cartago, año 397 y 419 d.C )

En esa línea el Código de 1917 nos dice:

"Una persona que por su propia voluntad y a sabiendas ayuda de cualquier forma a propagar la herejía, o que se comunica en los ritos sagrados [in divinis] con los herejes en violación de la prohibición del Canon 1258, es sospechoso de herejía." (Código de derecho canónico de 1917, Canon 2316)

Y:

"No es lícito celebrar Misa en un templo de herejes o cismáticos, aunque en otro tiempo hubiera sido debidamente consagrado o bendecido” ( Código de Derecho Canónico de 1917, canon 823)

También es muy útil leer comentarios especializados  de buena ortodoxia sobre estas citas del Derecho Canónico. Por ejemplo, del P. Ignatius J. Szal, un teólogo católico a partir de mediados del siglo XX, tiene esto que decir sobre el Canon 1258 del Código de Derecho Canónico de 1917:

"La comunicación está prohibida en virtud de la ley divina, pero la Iglesia ha definido más claramente qué tipo de comunicación está prohibido y qué tipo de participación se puede permitir con los no católicos. Esta ley de la Iglesia, que regula la comunicación religiosa con los no católicos se afirma en el canon 1258 del Código de Derecho Canónico. El apartado 1 de este canon es, en general, una nueva exposición, si no de la misma ley natural, entonces, ciertamente, de lo divino positivo. La ley dice lo siguiente:

'Canon 1258: Es ilegal que los fieles ayuden en cualquier manera activa, para participar en los servicios sagrados de los no católicos".

"... Uno no puede estar presente en las oraciones no-católicas, servicios o sermones, ya sea en una iglesia o en otro lugar.

"Es necesario una vez más señalar que la ley actual de la Iglesia sólo se refiere a ese tipo de participación que se conoce como communicatio in sacris, o comunicación religiosa. La communicatio in profana, o la comunicación civil, está prohibido por el Derecho Canónico sólo en el caso de vitandi [aquellos que una vez fueron personalmente católicos, pero han sido excomulgados de la Iglesia en la forma más grave].

"Cismáticos ... como tales no son vitandi ...

"La participación activa religiosa con cismáticos es siempre intrínsecamente ilícita. Las razones de esta prohibición absoluta del canon 1258, § 1, tienen su origen en el sentido positivo de la ley divina y natural. Estas razones son las siguientes: 1) La Iglesia es el única sociedad religiosa verdadera de derecho existente en la que es lícito dar a Dios el culto que le es debido,

2) el hecho de escándalo a través de la cuasi- aprobación de uno de una secta falsa debe ser evitarse, y

3) el peligro de la perversión de la verdadera fe debe seguir siendo neutralizado efectivamente.

"... Todos los tipos de comunicación activa religiosa con los no católicos son gravemente ilícitos. Esa asistencia es intrínsecamente mala y grave para:

a) si la adoración no es católica en la forma (como en las abluciones mahometanas, o en el comer del cordero pascual judío), que expresa la creencia en una religión falsa simbolizada en la ceremonia, y

b) si la adoración es católica en su forma, pero se lleva a cabo bajo los auspicios de un organismo no-católico (como en la celebración de la Misa por un sacerdote cismático), expresa bien la fe en un cuerpo de religión falsa o la rebelión contra la Iglesia verdadera.

"La obligación de evitar de exponerse al peligro de perversión y para evitar el escándalo a los demás seguidores de la ley divina natural. La ley divina positiva por su parte prohíbe realizar tal acción, que sería equivalente a por lo menos una externa negación de la fe y una cuasi-profesión de una secta falsa. Esta prohibición se expresa en las palabras de nuestro Señor "El que me negare delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos." [Mateo 10, 33; Lucas 12, 09] "(La comunicación de los católicos con los cismáticos por el Rev. P. Ignatius J. Szal, AB, JCL, páginas 42 a 8, de la Universidad Católica de América,  Derecho Canónico de la serie # 264 impreso por la Universidad Católica de Prensa Latina en 1948)

Y, si esto fuera poco, tenemos las palabras en la Iglesia Católica del Dios Uno y Trino en la Sagrada Escritura tal como nos la transmite la Iglesia Católica Romana. Citadas por el eminente teólogo canonista Rev.Padre Szal, con que concluye con un ejemplo de los labios de Jesucristo tal como se encuentra en los Evangelios de Mateo y Lucas:

"Pero el que me negare delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos." (Mateo 10, 33)

Y:

"Pero el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios." (Lucas 12, 09)

Porque, por supuesto, al aparecer en público con los no católicos en sus ceremonias religiosas --- ya sea en un lugar de culto común o no --- es que aparece como si usted aprobara su religión falsa. Para cualquiera que actúa como si su religión falsa es verdad, es una mentira, o bien actúa como si no le importara que su religión sea falsa, que también es una mentira. Cualquiera que sea el caso, se da un escándalo público y el Señor nos negará delante de Su Padre en el cielo, provocando que seamos condenados para siempre si morimos en un terrible estado de pecado mortal, después de haber violado gravemente el 1º Mandamiento (“no adorar los falsos dioses o religiones falsas”).

Sin embargo, podemos recordar estas otras palabras de Nuestro Señor Jesucristo, también:

"Mas quien escandalizare a uno de estos párvulos que creen en mí, mejor le sería que le colgasen del cuello una de esas piedras de molino que mueve un asno, y así fuese sumergido en el profundo del mar." (Mateo 18, 6)

Por no hablar de:

"al que escandalizare a alguno de estos pequeñitos que creen en mí, mucho mejor le fuera que le ataran al cuello una de esas ruedas de molino que mueve un asno, y lo echaran al mar.." (Marcos 9, 42)

Y también:

"Imposible es que no sucedan escándalos; pero ¡ay de aquel que los causa! Menos mal sería para él que le echasen al cuello una rueda de molino, y le arrojasen al mar; que no que él escandalizara a uno de estos pequeños." (Lucas 17, 1-2)

Pues, aunque los católicos pueden llegar a "escandalizar" a los no católicos, apareciendo condonar o espiritualmente tolerar una religión falsa al participar en tales religiones falsas con su presencia en las ceremonias religiosas o las oraciones de los no católicos, además, --- e incluso mucho peor --- "escandalizan" a sus hermanos católicos que pueden ser "pequeños" en cuanto a su fe católica. Es decir, que pueden ser desviados por el mal ejemplo a la desesperación debido a la evidente apostasía católica de un compañero de Dios Uno Verdadero y de la única religión de la Verdad.

Aún otra cita de la Sagrada Escritura que es muy pertinente es la siguiente:

"Mirad por vosotros, que no perdáis lo que habéis trabajado, sino que galardón lleno reportéis. Todo el que se desvía y no permanece en la doctrina del Cristo, a Dios no tiene; el que permanece en la doctrina, éste y al Padre y al Hijo tiene. Si alguno viene a vosotros y esta doctrina no trae, no le recibáis en la casa y «Salve» no le digáis; pues, el que le dice «Salve», comunica con las obras de él las malas.  (2 Juan 1:8-11)

De hecho, el comentario bíblico de Haydock tiene esto que decir acerca de estos versos:

"Esta advertencia es, en general, para prevenir a los fieles delos peligros que pueden surgir de una familiaridad con los que han prevaricado y se han ido de la verdadera fe, y con tal enseñan falsa doctrina. Pero no se trata de prohibir una obra de caridad para todos los hombres, por la que debemos desear y orar por la salvación eterna de todos, incluso de nuestros enemigos. "(Comentario bíblico de Haydock  de 2 Juan 1, 10 [ed. 1859])

Y hacemos bien en mirar de nuevo las instrucciones de Nuestro Señor Jesucristo, esta vez en sus palabras con respecto a aquellos que son expulsados de la Iglesia Católica:

"Que si tu hermano pecare contra ti, o cayere en alguna culpa, ve y corrígele estando a solas con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no hiciere caso de ti, todavía válete de una o dos personas, a fin de que todo sea confirmado con la autoridad de dos o tres testigos. Y si no los escuchare, díselo a la comunidad; pero si ni a la misma comunidad oyere, tenlo por gentil y publicano. "(Mateo 18, 15-17)

El punto es, las personas que están dentro de la Iglesia católica no tienen nada que hacer, religiosamente hablando, con los que están fuera de la Iglesia Católica. Esto es por una simple razón, y que llega al corazón de todo, de todo este asunto. Porque mientras la autoridad de los pronunciamientos de la Iglesia: decretos, leyes y Sagrada Escritura en sí son muy necesarios y útiles, en realidad no se necesita mucho cerebro para entender demasiado fácil ciertos principios espirituales muy simples.

A saber, si la Iglesia Católica Romana es Una y Único Cuerpo de Jesucristo y no hay salvación fuera de la religión católica romana, sólo los que están dentro el "católico Jesús [fiel bautizado] del cuerpo” puede ser agradable a Dios y Dios quiere que los que son suyos - - Los católicos romanos --- nada absolutamente tengan que ver religiosamente con aquellos que no son suyos, que no son católicos romanos.

De lo contrario, ¿cuál es el propósito de decir que la Iglesia Católica Romana es Una y Único Cuerpo de Jesucristo, y lo que es la razón para insistir, infaliblemente, que sólo los católicos pueden ser salvos?

Pensar de manera diferente hace que, literalmente, no tenga sentido a la luz de estos santos dogmas;  más a continuación, ¿cuál es la razón que un Papa tan reciente como de la década de 1920 haya declarado:

"Podrá parecer que dichos "pancristianos" tan atentos a unir las iglesias, persiguen el fin nobilísimo de fomentar la caridad entre todos los cristianos. Pero, ¿cómo es posible que la caridad redunde en daño de la fe? Nadie, ciertamente, ignora que San Juan, el Apóstol mismo de la caridad, el cual en su Evangelio parece descubrirnos los secretos del Corazón Santísimo de Jesús, y que solía inculcar continuamente a sus discípulos el nuevo precepto ‘Amaos unos a los otros’, prohibió absolutamente todo trato y comunicación con aquellos que no profesasen, íntegra y pura, la doctrina de Jesucristo: “Si alguno viene a vosotros y no trae esta doctrina, no le recibáis en casa, y ni siquiera le saludéis” [2 Juan 1, 10]. Siendo, pues, la fe integra y sincera, como fundamento y raíz de la caridad, necesario es que los discípulos de Cristo estén unidos principalmente con el vínculo de la unidad de fe.

Por tanto, ¿cómo es posible imaginar una confederación cristiana, cada uno de cuyos miembros pueda, hasta en materias de fe, conservar su sentir y juicio propios aunque contradigan al juicio y sentir de los demás? ¿Y de qué manera, si se nos quiere decir, podrían formar una sola y misma Asociación de fieles los hombres que defienden doctrinas contrarias, como, por ejemplo, los que afirman y los que niegan que la sagrada Tradición es fuente genuina de la divina Revelación…

"Bien claro se muestra, pues, Venerables Hermanos, por qué esta Sede Apostólica no ha permitido nunca a los suyos que asistan a los citados congresos de acatólicosporque la unión de los cristianos no se puede fomentar de otro modo que procurando el retorno de los disidentes a la única y verdadera Iglesia de Cristo, de la cual un día desdichadamente se alejaron… a aquella única y verdadera Iglesia que todos ciertamente conocen, y que por la voluntad de su Fundador debe permanecer siempre tal cual El mismo la fundó para la salvación de todos.

“Ahora bien, en esta única Iglesia de Cristo nadie vive y nadie persevera, que no reconozca y acepte con obediencia la suprema autoridad de Pedro y de sus legítimos sucesores. ¿No fue acaso al Obispo de Roma a quien obedecieron, como a sumo Pastor de las almas, los ascendientes de aquellos que hoy yacen anegados en los errores de Focio [cismáticos del Este], y de otros innovadores [los herejes protestantes]? Alejáronse ¡ay! los hijos de la casa paterna, que no por eso se arruinó ni pereció, sostenida como está perpetuamente por el auxilio de Dios. Vuelvan, pues, al Padre común, que olvidando las injurias inferidas ya a la Sede Apostólica, los recibirá amantísimamente. Porque, si, como ellos repiten, desean asociarse a Nos y a los Nuestros, ¿por qué no se apresuran a venir a la Iglesia, madre y maestra de todos los fieles de Cristo [4 º Concilio de Letrán, Capítulo 5].

Oigan como clamaba en otro tiempo Lactancio:

Sólo la Iglesia Católica es la que conserva el culto verdadero. Ella es la fuente de la verdad, la morada de la Fe, el templo de Dios (…) quienquiera que en él no entre o de él salga, perdido a la esperanza de vida y de salvación, Menester es que nadie se engañe a sí mismo con pertinaces discusiones. Lo que aquí se ventila es la vida y la salvación… a la cual si no se atiende con diligente cautela, se perderá y se extinguirá. [Lactancio en sus Instituciones divinas, Libro 4, 30:11-12]"(Papa Pío XI, encíclica Mortalium animos)

Pío XI escribió, por supuesto, para detener a los católicos de trabajar con los herejes protestantes o cismáticos orientales que estaban tratando de "unirse" con otros grupos religiosos, como si esta "unión" se produciría sólo por un sentimiento agradable --- solo en una "caridad supuesta" de todos ellos del uno por el otro --- y con independencia de las enseñanzas en que no están de acuerdo, en los dogmas infalibles de la Iglesia Católica que tales hombres se niegan a creer.

Sin embargo, el punto es claro también:

A los católicos les está absolutamente prohibido tener "... cualquier relación con aquellos que profesan una versión mutilada y corrupta de la enseñanza de Cristo..." y la "... Sede Apostólica [un Papa en su autoridad suprema] nunca ha permitido a sus súbditos el participar en las asambleas de no católicos... "

¿Cuál es la razón por la que  San Pablo dice?:

"No podéis beber el cáliz del Señor y el cáliz de los demonios: no se puede participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios." (1 Corintios 10, 21)

Debido a que cualquier profesión de una religión falsa es servir al diablo, ser hijo de este demonio. Y cualquier práctica de su religión falsa es una participación "de la mesa de los demonios." Esto significan las ceremonias religiosas y las oraciones de esta religión falsa.

Y así San Pablo pregunta:

"¿Tenemos que provocar los celos del Señor? ¿Somos más fuertes que él?" (1 Corintios 10, 22 a-b)

Por lo cual recordamos las palabras del Señor a través de Moisés:

"No quieras adorar a ningún dios extranjero. El Señor tiene por nombre Celoso. Dios quiere ser amado él solo. No hagas liga con los habitantes de aquellos países; no sea que después de haberse corrompido con sus dioses, y adorado sus estatuas o simulacros, alguno te convide a comer de las cosas sacrificadas. Ni desposarás a tus hijos con las hijas de ellos; no suceda que después de haber idolatrado ellas, induzcan también a tus hijos a corromperse con la idolatría." (Éxodo 34,14-16)

Así:

"Porque el Señor tu Dios es fuego consumidor, un Dios celoso." (Deuteronomio 4, 24)

Y el Dios Uno y Trino de la Iglesia Católica a través de San Zacarías dice:

"He sido celoso de Sion con gran celo, y con una gran indignación he sentido celos por ella." (Zacarías 08, 02 b-c)

Nuestro Creador Todopoderoso dijo estas cosas a los miembros de su verdadera Única religión, que es lo que “Sion" significa. Y él está consternado cuando su suelo es ensuciado por los propios niños con la suciedad de la religión falsa. Así, mientras que es un error estar en las ceremonias y oraciones de una religión falsa, ya que induce a error a los no católicos y a los católicos escandaliza, más que nada, con mucho, es gravemente pecaminoso porque traiciona al mismo Dios. Él manda a todos los hombres a la adoración en su religión del catolicismo, y Él se enoja mucho cuando los católicos romanos violan el más importante de sus mandamientos.

Confío en que esto era lo que estaba buscando saber bien. Por ejemplo, sobre la base de lo que acabamos de estudiar, es evidente que una boda conducida por un hombre o un sacerdote, que sean herejes --- y que consiste en ceremonias de carácter religioso o de oraciones de una religión falsa --- está totalmente fuera de los límites de ser aceptada por los que son católicos realmente. Porque aunque el sacerdote o ministro podría autodenominarse de católico, que podría o parecería ser católico en muchos aspectos, basta incluso un dogma básico sea violado por ellos para convertirlos automáticamente en rebeldes y no católicos.

Muy atentamente para gloria de los Sagrados Corazones de Jesús y María,

7/3/2014

Objeciones más Comunes contra el Sedevacantismo, Respuestas .

Respuestas a las objeciones contra la posición católica sedevacantista

“…tenemos en cuenta lo que fue prometido para la Santa Iglesia y Aquel quien lo dijo, que las puertas del infierno no prevalecerán contra ella (por estos lo entendemos como las lenguas mortales de los herejes)…”Papa Vigilio, en el segundo concilio de Constantinopla”

Hay muchas objeciones lanzadas contra la posición sedevacantista – es decir, la posición  según el cual la Cátedra de San Pedro está vacante debido a que los «papas» pos-Vaticano II no son papas verdaderos, sino que son antipapas no católicos. Ahora vamos a tratar  las objeciones principales que se ponen en marcha en contra de esta posición.

1ª OBJECIÓN:

Las puertas del infierno no pueden prevalecer contra la Iglesia, como Cristo dijo (Mateo 16). Él dijo que estaría con su Iglesia todos los días hasta el fin del mundo (Mateo 28). Lo que dices es contrario a las promesas de Cristo.

Respuesta:

No, la indefectibilidad (la promesa de Cristo que siempre estaría con su Iglesia, y que las puertas del infierno no prevalecerán contra ella) significa que la Iglesia, hasta el fin del tiempo, permanecerá siendo esencialmente lo que es. La indefectibilidad de la Iglesia requiere que al menos un remanente de la Iglesia exista hasta el fin del mundo, y que un verdadero Papa nunca enseñaría el error autoritariamente para toda la Iglesia. Esto no excluye a los antipapas que se hacen pasar como papas (como hemos tenido en numerosas ocasiones en el pasado, incluso en Roma) ni a una secta falsa que reduce a los partidarios de la verdadera Iglesia Católica a un remanente en los últimos días. Esto es precisamente lo que es anunciado que ocurriría en los últimos días y lo que ocurrió durante la crisis arriana.

San Atanasio afirma : “Los católicos que se mantienen fieles a la Tradición aún si ellos son reducidos a un manojo, ellos son la verdadera Iglesia de Jesucristo.” (Coll. Seleta SS. Eccl. Patrum. Caillu and Guillou, Vol. 32, pp. 411-412).

¡Por otra parte, cabe señalar que la Iglesia ha definido que los herejes son las puertas del infierno en donde es mencionado por Nuestro Señor en Mateo 16!

El Papa Vigilio, en el segundo concilio de Constantinopla, realizado el año  553 afirma lo siguiente:

“…tenemos en cuenta lo que fue prometido para la Santa Iglesia y Aquel quien lo dijo que las puertas del infierno no prevalecerán contra ella (por estos lo entendemos como las lenguas mortales de los herejes)…” (Decrees of the Ecumenical Councils, «Los Decretos de los Concilios Ecuménicas», edición inglesa, Sheed & Ward and Georgetown University Press, 1990, Vol. 1, p. 113).

Y el Papa San León IX, el 2 de sept. de 1053: “La Santa Iglesia edificada sobre la piedra, esto es, sobre Cristo, y sobre Pedro… porque en modo alguno había de ser vencida por las puertas del infierno, es decir, por las disputas de los herejes, que seducen a los vanos para su ruina.” (Denzinger, Barcelona 1963, nº. 351).

Santo Tomás de Aquino (+1262): “La sabiduría puede llenar el corazón de los fieles, y callar la insensatez temerosa de los herejes, adecuadamente referidos como las puertas del infierno.” Intro. a Aurea Catena.(The Sunday Sermons of the Great Fathers, «Los Sermones Dominicales de los Grandes Padres», edición inglesa, Regnery, Co: Chicago, IL, 1963, Vol. 1, pp. xxiv.) 

Téngase en cuenta que los herejes son las puertas del infierno. Los herejes no son miembros de la Iglesia. Por eso es que un hereje nunca podría ser un papa. Las puertas del infierno (los herejes) nunca podrían tener autoridad sobre la Iglesia de Cristo. Los que dicen que las puertas del infierno prevalecieron contra la Iglesia no son aquellos que están denunciando a los antipapas heréticos del Vaticano II, sino que son aquellos que los defienden obstinadamente como papas, a pesar de que se puede demostrar claramente que son herejes manifiestos.

El Papa Inocencio III complementa lo anterior en el documento llamado , Eius exemplo, del 18 de diciembre de 1208:

“Creemos de todo corazón y profesamos con nuestros labios una sola Iglesia, no la de los herejes, sino la santa Iglesia, Romana, católica y apostólica, fuera de la cual creemos que nadie puede salvarse.” (Denzinger 423).

Y San Francisco de Sales (S.XVII), Doctor de la Iglesia, La Controversia Católica, pp. 305-306: “Ahora, cuando él [el Papa] es explícitamente un hereje, cae ipso facto de su dignidad y fuera de la Iglesia...” 

No hay ni una enseñanza de la Iglesia Católica que se pueda citar que sea contrario al hecho de que existe actualmente una secta falsificadora que ha reducido a la verdadera Iglesia Católica a un remanente en los días de la gran apostasía, que está presidida por antipapas que falsamente se hacen pasar como papas. Los que afirman que la secta del Vaticano II es la Iglesia Católica afirman que la Iglesia Católica apoya oficialmente a las religiones y doctrinas falsas. Esto es imposible y significaría que las puertas del infierno prevalecieron contra la Iglesia Católica. 

La Navicella

18/2/2014

¿Cómo Puedo Eliminar El Flúor Del Agua?

 

A lo largo del planeta, concentraciones altas de fluoruro que ocurre naturalmente en el agua del subsuelo han causado fluorosis seria del tejido óseo entre las poblaciones.

 

                                                                                                                                                                                                                                                                    En muchos países, el fluoruro se agrega intencionalmente al suministro de agua, pasta dentífrica y a veces otros productos para promover la salud dental. Se ha sabido durante mucho tiempo que la ingesta de fluoruros en forma excesiva tiene efectos tóxicos serios.  El flúor, es un veneno casi tan potente como el arsénico, sólo dos gramos de flúor son capaces de matar a un adulto y 500 gr son suficientes para matar un niño.

Por increíble que parezca, no sólo el flúor no previene las caries, sino que daña el esmalte de los dientes provocando fluorosis dental: los dientes pierden su coloración natural, se vuelven más frágiles y se rompen con facilidad. Además, el flúor provoca la precipitación del calcio, lo que daña la estructura ósea, de la que los dientes forman parte, al estar compuesta principalmente por calcio.

Fluorosis dental

También puede provocar osteoporosis. La acumulación de depósitos de calcio en las arterias puede dar lugar a afecciones cardiacas y arterioesclerosis.

Osteoporosis en huesos

El flúor es un potente veneno que puede provocar múltiples patologías como cáncer, (principalmente osteosarcoma, el tipo más común de cáncer de huesos, y cáncer de tiroides), hipotiroidismo, fibrosis pulmonar, enfermedades renales, roturas de tendones (el flúor ataca el colágeno), infertilidad (baja los niveles de testosterona, así como la movilidad y el número de espermatozoides), artritis y obesidad.

En niños disminuye su coeficiente intelectural (IQ) y puede ser causa del Síndrome de Deficiencia de Atención con Hiperactividad (ADHD).

Fluorizacion Agua  Síndrome de Deficiencia de Atención con Hiperactividad

El flúor se acumula en la glándula pineal, provocando una reducción en la producción de melatonina, una hormona de efectos anticancerígenos que producimos durante el sueño.

Glándula Pineal

Investigadores austriacos verificaron en 1970 que incluso 1 ppm (1 parte por millón equivale a 1 mg por litro) de concentración de flúor puede provocar hasta un 50% de daño en las enzimas del ADN que se encargan de reparar las células, lo que acelera el proceso de envejecimiento.

Estas fueron las palabras que pronunció el responsable del departamento químico del Instituto Nacional de Cáncer, el doctor Dean Burk, ante el congreso de USA en Julio de 1976: “De hecho, el flúor causa más mortalidad por cáncer en humanos y más rápido que cualquier otra sustancia química.”

El flúor es un producto de desecho de la industria de los fertilizantes de fosfato. Estos desechos son demasiado peligrosos para verterlos en el medio ambiente, con lo que decidieron usarlos para la “higiene oral” y añadirlos al agua de consumo. El flúor también se emplea en la fabricación de uranio enriquecido para las centrales de uranio y la construcción de armas nucleares, así como en la fabricación de insecticidas y veneno para ratas y cucarachas.

Desintoxicación:

Los mejores desintoxicantes, que podrían ayudar a la eliminación de las concentraciones del flúor en el organismo son:

Goldenseal o Raiz de Sello de Oro (Hydrastis canadensis):

Aumenta la eliminación de líquidos y ayuda a las células a deshacerse de los desechos y toxinas, actúa como un antibiótico tópico, previene y trata las molestias estomacales, calma el sistema digestivo, disminuye la acidez y el reflujo gástrico. Estimula el sistema inmunitario para prevenir infecciones, potencia el efecto de muchas otras hierbas curativas, limpiando los tejidos y los órganos vitales. Calma el sistema nervioso central. Promueve una función más eficiente y efectiva de todos los órganos y sistemas internos.

Zarzaparrilla (Smilax aspera):

Tiene acción diurética,  diaforética, depurativa,  hipolipemiante y antiinfecciosa.  porque favorece la circulación. Sólo sus raíces se utilizan. Se consume en infusión.

 

 

Diente de león o Amargón o Taraxacón (Taraxacum officinale):
Es una planta depurativa del hígado, riñón vesícula biliar, evita la aparición de piedras en el riñón y el estreñimiento. Tiene acción antireumática, espasmolítica, anaflogística, diurética, antidiscrática.

 

Bardana (Arctium lappa L.):
La raíz es comestible, contiene inulina. Tiene acción diurética,  depurativa, hipolipemiante y antiinfecciosa.  Se puede administrar por vía intravenosa en ciertos casos de edema cerebral y en algunas insuficiencias renales.

Todos estos son remedios tradicionales y muy populares para purificar la sangre, excelentes diuréticos y depurativos.

Un trabajo en conjunto para informar a más y más personas realmente podría hacer un cambio, en nosotros está la posibilidad de detener la globalización de estos planes que atentan contra nuestra salud.

Evaporación:

Es el simple uso del sistema de destilación, el sistema en si debe tener una fuente calórica. Puede ser eléctrica, gas ó combustible líquido. El resultado es óptimo para la eliminación del flúor. Los Emiratos Árabes lo utilizan para la obtención de agua dulce a partir del agua de mar, durante el proceso de generación eléctrica. Pero también elimina las sales útiles para el organismo, como el sodio y potasio, que debe ser repuesta de manera artificial. Tiene un costo elevado por la utilización del combustible y las instalaciones. En la actualidad hay un proceso menos costoso, que utiliza como fuente calórica el sol. El dispositivo fue desarrollado por la Marina de los Estados Unidos para obtener agua dulce a partir también del agua de mar, durante un naufragio. Para tal efecto se utiliza un recipiente plástico transparente de nailon; con forma de burbuja al inflarse. Una membrana separa el agua de mar de una cavidad de aire. Esta membrana tiene la propiedad de dejar pasar el vapor de agua y luego se condensa en las paredes internas de la burbuja que por gravedad desciende a un receptáculo para ser utilizada como agua dulce. Este dispositivo suele rendir apenas unos litros de agua destilada debido a su pequeño tamaño, de tan solo un metro de diámetro y su valor de destilación depende del suministro solar. Este principio puede ser utilizado a gran escala donde la radiación solar es intensa.

Condensación de humedad ambiente:

Condensación

El proceso consiste en la condensación de la bruma proveniente del mar durante la noche, unas mallas metálicas dispuestas en el paso de la bruma logran condensar la humedad ambiente en su superficie. El agua así recolectada en tanques es utilizada como agua dulce.

Absorción:

Absorción

El otro sistema es filtrar el agua a través de una columna condensada con un absorbente, como la alúmina activada (Al2O3), el carbón de leña activado, o resinas de intercambio iónico. Este método, también, es conveniente para las comunidades pequeñas y uso en el hogar. Cuando el absorbente se satura con los iones de fluoruro, el material del filtro tiene que ser lavado con un ácido débil y eliminado con solución alcalina. El efluente del lavado es rico en fluoruro y debe eliminarse cuidadosamente para evitar la contaminación del agua subterránea. Las unidades de casa son más convenientes para filtrar cantidades pequeñas de agua pensadas sólo para beber; pero un sistema de servicio extenso y eficaz exige asegurar que los filtros se reemplazan o se regeneren en el momento correcto. La tecnología es sólo parte del problema: la comunidad deberá entrenar al personal que lleve a cabo la tarea más los insumos químicos necesarios, por ello su puesta en funcionamiento es más difícil.

 

 

 

 

Floculación:

Floculación

La técnica de Nalgonda, nombre del pueblo en India dónde el método fue realizado. El método consiste en agregar alumbre al agua a tratar, produciendo la precipitación del flúor. Desde que el proceso se lleva a cabo es más eficaz bajo condiciones alcalinas, agregando cal y que además sirve como desinfectante. Después de revolver la cuba, los elementos químicos se coagulan y precipitan en el fondo del recipiente, debido a que es más pesado que el agua. El agua tratada se retira en forma superficial sin remover el fondo.

Fuentes:

http://elnuevodespertar.wordpress.com/2011/07/10/fluor-veneno-en-el-agua/
http://senalesdelostiempos.blogspot.com.es/2008/03/el-peligro-latente-del-flor.html
http://chilenos-libres-del-fluor.globered.com/categoria.asp?idcat=31

Otras formas de eliminar el flúor de el agua:

http://davidicke.forospanish.com/como-proteger-a-su-familia-de-los-quimicos-del-agua-h30.htm

http://www.agenciaelvigia.com.ar/fluor_en_el_agua_potable.htm

http://www.trinityatierra.com/2012/07/27/evitar-el-fluor-y-el-empaste-mental/
http://loquepodemoshacer.wordpress.com/2011/09/02/el-fluor-el-agua-destilada-y-el-despertar-de-conciencia/

Efectos del flúor en el organismo:

 

FUENTE: http://tratamientosnaturalesdossier.blogspot.com/2012/11/como-puedo-eliminar-el-fluor-del-agua.html

La Mentira De Las Bombillas De Bajo Consumo

Con la llegada al mercado de las bombillas de bajo consumo se logró reducir el gasto de energía pero no la contaminación. Su contenido en mercurio supone un peligro para la salud cuando se rompen y sus gases son inhalados. Este documental analiza las consecuencias

15/2/2014

Illuminati: La Conspiración del Anticristo | Documental en Español

 

Un completo documental que expone el poder de las sociedades secretas y como estas, bajo diversas organizaciones, han logrado controlar el mundo, como el sistema político de los Estados Unidos y Gran Bretaña está controlado por un pequeño grupo de la élite, ocultistas que han jurado lealtad a Lucifer. El documental “The Illuminatis” se basa en registros históricos, imágenes y fotos que llevarán al espectador a un viaje de descubrimiento de diversos acontecimientos que han sido y son manejados por estas sociedades secretas para conseguir la entronización del anticristo como líder de un nuevo orden mundial con una economía global y una religión única. Si Ud. es un asiduo lector de cruxetgladius, vera que en el documental figura una inmensa cantidad de información que ha sido expuesta aquí en los casi 6 años de existencia del blog,  lo que me confirma que en el tiempo no hemos errado mucho en la línea de exposición de los que hoy mas que nunca afloran como verdaderas conspiraciones, dejando por mucho en el olvido que pudieron ser teorías.

Muy recomendable.

 

13/2/2014

Las Herejías de María Valtorta

 

20130426-maria_valtorta

 

APRECIACION GENERAL

La obra María Valtorta presenta tantas irregularidades que es difícil entender como es que ha podido tener aceptación en los medios católicos, aún tradicionalistas, al parecer. En general, por las herejías que sustenta- y otras cuestiones negativas adyacentes- no comprendemos como pudo ser aceptada por sacerdotes de formación antigua, como un Romualdo Miglirini asistente espiritual de Valtorta, y un Fray Juan de Escobar, avalador de las ediciones de la obra, por lo menos de 1976.

O bien no leyeron éstos detenidamente los escritos de María Valtorta –lo cual es difícil de suponer, dada la seriedad de la cuestión-, o actuaron – y actúa como Escobar- como cómplices de la propagación de una obra que presenta gravísimos errores en materia de fe. Sea como fuere. En la obra de Valtorta hay un misterio de complejidad con la herejía, que envuelve en particular últimamente a los “comentaristas” de la obra que evidentemente son postconciliares, y que en notas al calce delas páginas insertan comentarios haciendo notar la coincidencia de muchas doctrinas de María Valtorta con los errores del Vaticano II .

El asunto es que a través de varias ediciones producidas últimamente por un llamado “Centro Editorial Valtortiano” central de la edición en varios idiomas de El hombre Dios, la obra está recibiendo amplia difusión.

El editor un señor Emilio Pisani, en compañía de Fray Escobar, traductor al castellano de la obra, esta evidentemente confiado en la ignorancia de los católicos (aunque las herejías fundamentales de la obra son evidentes hasta para un niño del catecismo) para conseguir, como lo ha estado haciendo hasta hoy, el éxito de librería de la obra Valtorta.

Es preciso hacer notar algo importante respecto a las ediciones de la obra de Valtorta. En ninguna de las ediciones en castellano –desde 1976- aparece constancia de la Censura Eclesiástica. Ciertamente para nosotros, católicos, la censura de libros ,- con la cual hicieron un astuto juego los postconciliares, suprimiéndola por unos años después del Vaticano II para dejar correr las herejías, y renovándola posteriormente a su manera- no es válida-. La valida para nosotros es la del antiguo y permanente Código de Derecho Canónico anterior a la reforma efectuada por orden de Juan Pablo II. Ahora bien, en la edición de 1976, - castellano que es la que tenemos a la vista junto con la de 1989 – no aparece ninguna Censura o “Nuhil Obstat”- . Conocemos la ligereza de los postconciliares en esto de la censura, pero lo que hay que hacer notar, repetimos, es el hecho de que valiéndose de los textos de la Valtorta para apoyar las doctrinas del Vaticano II, no aparezca el apoyo de la Censura postconciliar. ¿No han querido comprometerse para poder dejar la puerta abierta a una autodefensa ante la acusación de hereje cómplices del libro que por otra parte comenta favorablemente ?. Bien que ellos así son. Mas no deja de ser un dato interesante.

Por otra parte, se dice en la Introducción a la edición en castellano de 1976, que María Valtorta “ el 18 de abril de 1949 ofreció a Dios el sacrificio de no ver la aprobación de su obra, uniendo a este sacrificio el precioso don de su inteligencia”. Esto significa evidentemente o da a entender, que la obra de Valtorta fue sometida a censura y no logró la aprobación eclesiástica. Eran los tiempos de S.S. Pío XII. y repite el P. Escobar: “María no pudo tener la satisfacción de ver que su obra era aprobada” (P.9) No explica si por fin la obra tuvo o no la aprobación. Pero tratándose de una cuestión tan seria, lo menos que podía hacer Escobar es consignar la fecha de la aprobación, si es que hubo posteriormente, después de aquel rechazo de 1949. Que hubo rechazo de la obra por parte de la autoridad eclesiástica, lo indica claramente Escobar al mencionar el sacrificio de Valtorta, y la fecha que seguramente fue en la que recibió la negativa. “El 18 de abril de 1949. Los motivos para el rechazo más que nada en aquel entonces, eran más que suficientes,

Algo sobre las leyes canónicas de la Santa Iglesia respecto a la censura eclesiástica de libros, escritos diversos, revelaciones, etc.

Lo que en el Código de Derecho Canónico se expresa. – el antiguo –sobre la publicación de libros, artículos, textos de revelaciones privadas, imágenes religiosas, todo tema religioso, en fin, está contenido en los cánones del 1384 al 1400 principalmente. Ahí se expresa:

1.,- Que la Santa Iglesia tiene derecho de exigir que los fieles no publiquen libros que ella no hay previamente examinado, y a prohibir con justa causa todo lo que haya sido publicado sin su autorización por cualquier persona.

2.- Todos los escritos antes de su publicación deben ser aprobados por el obispo de la diócecis dentro de la cual se publica la obra. Este obispo tendrá nombrado un censor de oficio, clérigo dedicado a examinar el contenido de lo que se piensa publicar, para determinar si no contiene errores contra la fe y costumbres. Una vez aprobada la obra se incluirá en las primeras páginas el Nihil Obstat con la firma del censor y aprobación del obispo. También se expresa con la frase Con las debidas licencias o Imprimatur – puede imprimirse- Si la obra presentada para ser examinada contiene algún error. Es rechazada y se niega la aprobación, por lo cual el autor no puede publicarla, o si la publica sin la constancia de censura incurre en grave delito al que se refiere el Canon Núm .2318 que dice:

2318. Incurren en excomunión ipso facto reservada de un modo especial a la Santa Sede, una vez que la obra es del dominio público, (ipso facto quiere decir sin necesidad de ninguna declaración) los editores de libros apostatas, herejes o cismáticos, en los que se defiende la apostasía, la herejía o el cisma y asimismo los que defienden dichos libros u otros prohibidos nominalmente por letras apostólicas, o los que a sabiendas y sin la licencia necesaria, los leen o los retiene en su poder. ( Sin la licencia necesaria significa que a determinadas personas cuyo criterio católico es confiable, la Iglesia puede conceder la lectura de libros prohibidos en particular para estudiarlos para su refutación) continúa...

Los autores y editores que sin la debida licencia, hacen imprimir libros de las Sagradas Escrituras o sus anotaciones y comentarios, incurren ipso facto en excomunión no reservada.

Ahora bien, aquí cabe una observación: no existiendo al presente autoridades canónicamente jerárquicas que juzguen según el Derecho sobre los libros, ¿a qué nos atenemos los católicos respecto a los libros que en defensa de la Fe se publican sin aparecer licencia?... En primer lugar, hay que tener en cuenta la intención con la que escriben los sacerdotes y laicos que al momento presente escriben en defensa de la Fe católica y de la Iglesia verdadera. Esta intención conlleva ya el deseo de conformar sus escritos con la Doctrina verdadera. Por lo general, son personas preparadas doctrinalmente que han podido detectar los errores de la Iglesia postconciliar, y han comentado unos con otros los mismos temas. El Magisterio de la Santa Iglesia ha determinado clara y abundantemente a través de veinte siglos cuál es la recta Doctrina, de modo que no es difícil compararla con las novedades heréticas, colaborando a que la Doctrina verdadera se mantenga y los fieles logren rechazar los errores. Pero además, hay que hacer notar que siendo el deseo manifiesto de los escritores tradicionalistas defender la Fe, seguramente todos están dispuestos, si se les hace notar algún error, a conformar su pensamiento con el de la Santa Iglesia. Esto vale por la situación presente en que quedaría un inmenso hueco sin llenar, de no existir quien tomase la defensa escrita de la Doctrina; mucho antes de aparecer los cánones censurando los libros, millares de católicos escribieron difundiendo y defendiendo la Fe. La censura se hizo necesaria en particular al aparecer los errores difundidos por Lutero.

Ahora bien, más que nunca son válidos los cánones que previenen contra libros heréticos que personas con una elemental cultura religiosa pueden detectar, y es deber de quienes pueden comprobar comparándolos con la doctrina verdadera, que una obra o escrito contienen herejías, al advertir sobre todo en este momento acerca de dichos errores. La manera de probar con seguridad, es comparar la doctrina errónea con la Doctrina de la Iglesia. Esta prueba es irrefutable de por sí.

VOLVIENDO A LA OBRA DE MARÍA VALTORTA

Aquí se trata de un comentario a su obra, haciendo notar los errores, algunas herejías, en que ella incurre, comparadas con la Doctrina de la Santa Iglesia. No se trata de un juicio de su personalidad ni de su intención, sólo de hacer notar lo que una censura eclesiástica normal no aceptaría de sus escritos.

Una observación más

Antes de pasar adelante en este comentario queremos recordar que la Santa Iglesia no obliga, sino que deja en libertad a los católicos de aceptar o no las revelaciones privadas. Lo único que está obligado un católico a aceptar son los dogmas de la Fe.

Por otra parte, la Santa Iglesia reconoce que hasta en los escritos de los ya llamados “ siervos de Dios” es posible que se encuentren errores. “ Siervos de Dios” son aquellos cuyos juicios para la posible beatificación se ha iniciado, y cuyas personas y vida pueden ser dados a conocer. No obstante, en su constante solicitud por mantener libre de error la manifestación de la Fe incluso en los escritos de estos siervos, la Iglesia somete estos escritos a una Comisión especial sobre cuyo resultado dictamina el mismo Romano Pontífice, quien decide según el resultado si puede o no llevarse adelante la causa. Por lo general se ha encontrado – si los escritos hubieran sido publicados durante la vida del autor ­que éstos no contienen error alguno, mas son sometidos a estudio los inéditos principalmente, dado que en general los siervos de Dios que han escrito lo han hecho con abundancia, aunque no todos incluyen revelaciones. "Los escritos de los Siervos de Dios en los cuales se encuentre alguna cosa que pueda escandalizar a los fieles, o no conformes con la fe, son juzgados en última instancia por el Romano Pontífice, quien decide si se puede o no seguir adelante". (Canon 2071, Derecho Canónico)

Pero hay algo más sobre lo cual juzga la Santa Iglesia en su solicitud. El Canon Núm. 2072 dice que "El juicio favorable del Romano Pontífice no constituye la aprobación de los escritos, ni es obstáculo para que el Promotor de la fe y los consultores, puedan y deban proponer en la discusión de las virtudes las objeciones sacadas de los escritos del Siervo de Dios". Aclaramos en este caso el Papa no está definiendo sobre cuestiones de fe, y de los errores del considerado puede deducirse algo que hable mal de las virtudes del mismo. Tal es, en una palabra, lo que la Iglesia determina sobre escritos, y por lo mismo revelaciones privadas, -supuestamente revelaciones- de los que escriben sobre cuestiones religiosas en particular de orden místico.

En última instancia, no es por sus escritos (aunque su contenido cuente mucho para el caso) por lo que la Santa Iglesia canoniza a un individuo, sino por sus virtudes que se tiene que demostrar que practicó heroicamente. La cuestión de sus escritos es cosa secundaria aunque mucho cuenten, sobre todo si hizo con ellos durante su vida labor apostólica y pueden ser útiles para la promoción de la vida espiritual y difusión de la Fe o su defensa.

La Iglesia toma mucho en cuenta la actitud general que respecto de la obediencia a la misma tuvo durante su vida el escritor, y si en el caso de los Siervos de Dios se puede suponer que si escribió algún error, si viviera se retractaría. Respecto a las revelaciones (supuestas) privadas, podemos demostrar cómo aún en el caso de los santos pueden ser falsas; tal es el caso de San Vicente Ferrer, (año 1415) quien siendo eminente defen­sor de la Iglesia en su tiempo, cayó en el error de predicar que el fin del mundo estaba cercano, lo cual creyó1a mayoría de la cristiandad, habiendo resultado falso el anuncio. Esto nos puede prevenir contra predicciones semejantes.

Por último, podemos recordar que el gran Santo Tomás de Aquino, Doctor de la Iglesia, quien abundantemente escribió sobre cuestiones de Fe y también místicas, queriendo permanecer en fidelidad a la Iglesia y previendo que en sus escritos pudiera hallarse algún error contra la Fe, (que por otra parte Jamás se encontró) no obstante su gran sabiduría, con gran humildad escribió como culminación de su obra escrita lo siguiente, que resumimos: "Someto al juicio de la Santa Iglesia todos mis escritos". Este ha sido posteriormente durante siete siglos el lema de muchos escritores católicos, que de antemano manifiestan someterse a este juicio para no quedar fuera de la Santa Iglesia por algo involuntario.

En el caso que tratamos de María Valtorta, queremos suponer que ella con buena fe se hubiera retractado de las herejías que escribió, si alguien con autoridad se las hubiera hecho notar, lo que lamentablemente no sucedió, ni aún por parte de los sacerdotes de formación antigua que la dirigieron espiritualmente e impulsaron. En el caso de los errores de sus obras, lo que es de lamentar no es que ella, por ignorancia, hubiera escrito cosas contra la Fe, sino que aún al presente se difunda su obra, y nada menos que por una casa editora fundada especialmente para esta difusión, careciendo sus obras de censura ninguna ni aún por parte de los postconciliares, que otorgan al presente dicha censura, -aunque ellos tampoco sean de fiar- pero al menos por la seriedad del caso.

Por lo cual es necesario y urgente proporcionar un ligero análisis de los principales errores de esta obra así divulgada.

LOS VISIBLES ERRORES CONTRA LA FE CONTENIDOS EN LA OBRA SON LOS SIGUIENTES:

1. Asegura la autora que la Revelación divina continúa, y que ella es la continuadora, llamándola el mismo Cristo "mi María Juan", o sea, una especie de "hermana" de San Juan evangelista, cuya prolongación sería ella, encargada de proseguir y explicitar la Revelación, admitiendo una evolución de los dogmas ya definidos. Esta evolución dogmática está condenada por la Santa Iglesia.

La Revelación divina que comenzó en el Antiguo Testa­mento, se cierra y clausura con el Apocalipsis de San Juan, donde al respecto escribe el Apóstol: "Yo atestiguo a todo el que escucha mis palabras de la profecía, de este libro, que, si alguno añade algo a estas cosas, Dios añadirá sobre él las plagas descritas en este libro, y si alguno quita algo de las palabras de esta profecía, quitará Dios su parte del árbol de la vida". (Apoc. 22, 18, 19)

La Santa Iglesia enseña que la divina Revelación terminó así pues con este libro, que clausura el Nuevo Testamento, y es contra la doctrina de la misma enseñar que la Revelación puede continuar por medio de otros "profetas" o ser explicitada contrariando lo ya definido dogmáticamente.

Ningún católico puede, pues, aceptar dicha "prolongación de la revelación" por medio de una "vidente", quizá ignorante ella misma en su equívoco, de la doctrina de la Iglesia al respecto. La autora asegura haber recibido todo lo que describe y narra como una revelación, no sólo sobre puntos secundarios, sino para aclarar los evangelios mismos, o sea que hasta la venida de ella no teníamos los católicos por medio de la Iglesia una visión clara. Según eso Cristo mismo diría a la Valtorta acerca de la obra escrita por ella que "esta obra tiene por objeto iluminar ciertos puntos que un conjunto de circuns­tancias han cubierto de oscuridad y forman así unas zonas obscuras en la luminosidad del cuadro evangélico y puntos que parecen fisuras, y no son sino puntos obscurecidos entre uno y otro episodios, puntos indescifrables y en aclararlos está la llave para comprender exactamente ciertas situaciones..." y así largas pero ratas a favor de la revelación valtortiana que -decimos- no sólo dan la impresión de querer asegurar que algo faltaba a la Revelación, sino de hecho lo aseguran, y esto en boca de Cristo mismo.

Es Cristo, según lo que se escribe, Quien asegura en las visiones a la Valtorta, que sus escritos son inspiraciones del Espíritu Santo, y quien exhorta a los lectores -dice- a escuchar a la que llama muchas veces su "pequeño J uan " (por lo del apóstol) o su "María Juan " a manera de identificación de am­bos. El desprecio de la doctrina de la Iglesia que enseña que la divina Revelación terminó con el último Apóstol, es evidente y contradictorio cuando la "vidente" pone en boca del mismo Cristo la contradicción a la doctrina. Por ejemplo, dice que le habla el Señor amonestando a los que leen la obra de ella y no la aceptan por saber que la Revelación está terminada:

"Si objetáis que la Revelación terminó con el último de los Apóstoles y no habría nada más que agregar, ¿y si yo me he querido complacer en reconstruir el cuadro de mi caridad divina así como hace un restaurador de mosaicos que repone las piezas deterioradas y que faltan, y quise hacerlo hasta este siglo en que el linaje humano se precipita en las tinieblas... ? ... En verdad deberíais bendecirme, porque he aumentado con nuevas luces la luz que tenéis, y que ya no es más suficiente para ver a vuestro Salvador". (Págs. 887 y sig. de la obra)

Respecto a lo anterior, es verdad que cualquiera puede decirse iluminado por Dios, asegurar que le habla el mismo Cristo, y que le son reveladas cosas. Lo inadmisible es, (los mencionados iluminados pueden ser ignorantes, psíquicamente inadaptados, escribiendo tal vez sin mala fe,) que herejías y extravagancias sean aceptadas por personas cultas en materia religiosa, y repetimos una vez más, por sacerdotes avalado res de la superchería a sabiendas de que se trata del fruto de una imaginación exaltada, donde la fantasía llega a la negación de la Fe.

¡La Santa Iglesia según eso, esperó durante siglos a que apareciera María Valtorta para que continuara y reformara el Evangelio!... y si esto fuera verdad, claro está que pecaríamos todos los que no podemos aceptar sus explicitaciones, dado que son "divinamente reveladas". Las páginas de la 879 al final de la obra contienen en particular todas las herejías sobre la Revelación expuestas por la Valtorta, en el capítulo titulado "Despedida de la Obra".

Por otra parte los editores de El Hombre Dios refiriéndose a la más reciente edición en español de la obra, se salen, como vulgarmente se dice, por la tangente, defendiendo la obra de acusación de herejía (y defendiéndose ellos mismos) afirmando que "toca a la autoridad eclesiástica juzgar si el fenómeno de esta obra se puede o se debe considerar todo o en parte explicar como algo sobrenatural"... En este comentario estamos asegurando que por lo que expone como "revelado", la autora incurre en herejía manifiesta. Los editores pasan por alto este hecho, -imposible pensar que con desconocimiento de causa, tratándose del Padre Escobar-, y se limitan a asegurar que la Valtorta "no añade ningún dogma" en su obra. No lo añade, decimos, porque no es ella quien tiene que proclamarlo en todo caso, pero s;, con abundancia de pruebas que podemos presentar, arremete contra varios dogmas, no en el sentido de negarlos explícitamente, diciendo "niego esto o aquello", pero sí inventando doctrinas contrarias a las ya infaliblemente proclamadas como verdades de fe. y en esto es en lo que hay mayor peligro.

Los editores, hay que hacer notar, que a lo largo de toda la obra no han dejado pasar la ocasión de poner al calce de las páginas, abundantes Notas en las que se hace notar la coincidencia de las doctrinas de la Valtorta con las del Vaticano II, lo toman también en defensa de su visionaria y sus teorías afirmando, que "esta obra pudiera explicarse acudiendo a los carismas ordinarios o extraordinarios de que habla el Vaticano II." (pág. 888) Y como los carismas son dones reales del Espíritu Santo, claramente se atribuye aquí a la Valtorta el ser una carismática que entra en el cuadro de los inspirados. Este aval a una obra herética es imperdonable por parte de quienes sí deben conocer la doctrina de la Iglesia Católica.

Los postconciliares están dejando correr la obra de Valtorta seguramente porque es un vivo exponente del evolucionismo dogmático y un auxiliar en la propagación de las herejías postvaticanistas.

2. María Valtorta afirma que la Virgen María es después de Cristo, "la Primogénita del Padre". (Pág. 3, Tomo 1)

Alude al "segundo lugar" después del Hijo. Según eso, no sería María la "primogénita", sino en expresión forzada la "secondogénita". Esto constituye una herejía, ya que sólo Nuestro Señor, Cristo, es el Unigénito, o sea, el único engendrado por el Padre, consubstancial a Él, según el Credo (Creo en Jesucristo su único Hijo) "Primogénito entre todas las criaturas", es también Cristo, al participar de la naturaleza humana el Verbo. Pero nunca la Iglesia dio este título o prerrogativa a la Madre de Dios, con todo y reconocer todas sus glorias y grandezas. No puede haber "secondogénitos" del Padre, o sea, igualados al único Hijo. Si Cristo es el único Hijo, se sobreentiende que no puede existir un segundo.

3. María Valtorta sustenta la herejía de la Redención universal incondicional. (Págs. 544, 788)

Con esto se hace eco de las herejías del Vaticano II, en particular de ésta que predica Juan Paulo II de quien damos una cita: "Todos los hombres desde el principio del mundo hasta su final, han sido redimidos y justificados por Cristo y por su cruz". (Signo de Contradicción, pág. 112)

María Valtorta manifiesta que le reveló el mismo Jesús a ella que:

"La pareja Jesús-María es la antítesis de la pareja Adán y Eva. La primera está destinada a anular todo lo que hicieron Adán y Eva, y devolver el linaje humano al punto en que fue creado, rico en gracia y en todos los dones que el Creador le dio. La raza humana se ha encontrado con una regeneración total, por obra de la pareja Jesús-María que son sus nuevos fundadores. Todo el tiempo pasado ha sido borrado. El tiempo y la historia del hombre empiezan desde este momento en que la nueva Eva, por un cambio de la creación, saca de su seno al nuevo Adán". (Pág. 544)

La doctrina de la Santa Iglesia es como sabemos, que "Cristo Redentor se colocó en sustitución nuestra para expiar, pero el hombre para actuar en sí la salvación obrada por Cristo debe adherirse a Él libremente con la Fe y la Caridad". (Diccionario de Teología Dogmática, Pietro Parente, pág. 312) Así pues, sabemos que si bien Cristo murió por todos, no todos los hombres se salvan, como explicita el Concilio de Trento al definir la doctrina dogmática de la Eucaristía, sino sólo aquellos que el Tridentino llama "muchos".

4. María Valtorta afirma que Cristo le reveló que la Redención no la consumó Él sino Su Madre. (Pág. 600) He aquí otra herejía, pues si bien la Iglesia considera a María como "corredentora", de ningún modo ha enseñado que ella haya "consumado " la Redención. Esta la efectuó completamente Nuestro Señor en la Cruz. Pero Valtorta dice que le dijo Jesús:

"Todos creen que la Redención terminó con mi último aliento. No. La terminó mi Madre, añadiendo la triple tortura para redimir la triple concupiscencia". No es necesario hacer notar, pues, lo herético de esta afir­mación puesta nada menos que en boca de Cristo. En cuanto a la "triple concupiscencia" que dice que, venciendo, hizo que María consumara la redención, Valtorta afirma a lo largo de su obra que tanto Nuestro Señor como Su Madre sufrieron durante toda su vida "terribles tentaciones carnales" ¡! contra las que tuvieron que luchar mucho para vencerlas. Sobre esto veremos más adelante.

5. Valtorta afirma heréticamente que el pecado origi­nal consistió en el acto sexual realizado por los primeros padres. (Págs. 98, 254, 257, 258)

Son prolongadas las "revelaciones" que dice Valtorta tener al respecto, por lo que presentaremos sólo lo elemental de su herejía (pág. 254). Afirma que los primeros padres Adán y Eva desconocían la manera de engendrar hijos realizando su unión. Que la procreación se iba a realizar por intervención especial de Dios, sin unión sexual. Que el conocimiento de esta unión les estaba vedado a Adán y Eva, y que fue el motivo o señuelo con el que la serpiente tentó a Eva; en resumen, afirma:

"...Eva se acercó al árbol del bien y del mal, para llegar a conocer este misterio, estas leyes de la vida... Se acercó dispuesta a recibir este misterio, no de la revelación de la enseñanza pura y del influjo divino, sino de la enseñanza impura y del influjo satánico..." "Eva quiso ser semejante a Dios en la procreación..." Añade que el demonio tomó como motivo de la prohibición divina respecto al árbol el negarles Dios a Adán y Eva "ser siquiera libres como los animales" (textual) "ya que la fiera puede amar con un verdadero amor y ser creadora como Dios". Según eso Dios quería "reservarse para él solo el poder creador". (Pág. 254) No sería necesario repetir más necedades. Baste con añadir que en la descripción que hace Valtorta sobre la tentación del demonio a Eva, dice tales obscenidades que bastarían para despertar al más ignorante de la convicción de que todo esto sea "revelación divina" sobre la cuestión.

La doctrina de la Iglesia sobre el pecado original no enseña que éste haya consistido en el acto sexual. Según la exposición teológica de esta cuestión, " Adán y Eva no eran desco­nocedores del uso del matrimonio, pues Adán dice: "Dejará el hombre a su padre ya su madre, y se unirá a su mujer, y serán dos en una sola carne", (Génesis 2) 20). En esto obedecían naturalmente al precepto divino: "Creced y multiplicaos". Lo que sucedió fue, según el Concilio de Orange que trata la cuestión, que los primeros padres creados en integridad, por causa de su desobediencia perdieron la gracia santificante y demás dones". Entre estos dones perdidos se hallaba la falta de un desorden en la concupiscencia, o deseo desordenado de los goces sensibles, entre ellos el del goce sexual. El pecado original consistió en un acto de desobediencia que nada tuvo que ver Con la sexualidad. Véase por ejemplo una obra accesible como la Teología del Dogma Católico de Abanuza, (pág. 644)

Pero Valtorta insiste una y otra vez en la afirmación Con detalles que, unidos a otros relatos SUyoS dizque "revelados" hacen pensar en una inclinación morbosa a tratar lo sexual.

6. Valtorta afirma que tanto Nuestro Señor Jesucristo como la Santísima Virgen sufrieron durante toda su vida terribles tentaciones sexuales, que tuvieron que vencer mediante arduas luchas.

En esta afirmación, que dice la escritora que es fruto de una revelación hecha a ella por el mismo Cristo, se encuentra de manifiesto una vez más la total ignorancia de Valtorta de la doctrina dogmática católica en puntos elementales.

Ni Jesucristo, Dios hecho hombre, ni la Santísima Virgen pudieron padecer tentaciones porque carecían de lo que la Iglesia llama el "fomes peccati o inclinación al mal, producto de los efectos del pecado original. Cristo por ser el Hijo de Dios, estuvo como hombre exento de tal inclinación, siendo impecable. La Santísima Virgen como destinada a ser Madre de Dios, por la gracia de su Inmaculada Concepción, concebida sin pecado en orden a su maternidad divina, no tuvo las consecuencias del pecado original, siendo según la doctrina de la Iglesia, también impecable, o sea, incapaz de pecar. Inmunes el Hijo Dios, y la Madre de Dios, así pues, de todo aquello que como inclinación al mal aqueja al resto de los hijos de Adán. No tuvieron, no pudieron, ser tentados de hacer el mal. Se ve tentado a hacer el mal, uno que es capaz de hacerlo. Ni mucho menos pudieron haber sido tentados en el aspecto sexual, como insiste Valtorta en afirmar varias veces poniendo en boca del mismo Cristo el relato de estas tentaciones, como las principales que habría sufrido. Las tentaciones de Cristo en el desierto fueron puramente externas, -enseña la Iglesia- para darnos ejemplo, no porque Nuestro Señor hubiera tenido tentaciones como todo hombre heredero del pecado original.

Exponiendo en concreto la doctrina de la Santa Iglesia en la cuestión que estamos tratando, es como sigue:

"Cristo se vio libre de todo pecado, de hecho". (Doctrina de fe divina católica, definida) "En virtud de la Unión Hipostática, la voluntad humana de Cristo estuvo siempre y en todo sometida a la voluntad divina". "Cristo no pudo pecar, ni hubo en Él capacidad alguna de pecar. Fue absolutamente impecable" (Teología del Dogma Católico, J. de Abarzuza, O.F.M., págs. 737-38) El Padre Abarzuza en su magnífico Compendio de Teología resume la doctrina católica al respecto y la explicita. Abundar en la explicación de estas doctrinas de la impecabilidad de Cristo y María Su Madre, llevaría muchas páginas, pero los católicos fácilmente podemos entender y aceptar que siendo Cristo el Verbo de Dios encarnado no podía tener inclinación al mal, ni sentirse tentado de realizarlo. Lo mismo se dice de la Virgen María en virtud de su Inmaculada Concepción en orden a su maternidad divina.

En sus innobles relatos de las supuestas tentaciones sexuales que dice Valtorta que le relató el mismo Cristo, ésta abunda en detalles que ofenden la divina Persona del Salvador y de su Santísima Madre. Nos hacen pensar en "Jesucristo Super Estrella" y otras obras creadas para mofarse de la divinidad de Nuestro Señor. Sobre las tentaciones impuras contra las cuales dice Valtorta que luchó toda su vida la Virgen María; dice Valtorta:

"Teniendo en cuenta nuestro querer ilinútado (habla aquí también de Cristo, quien le está hablando, supuestamente) tuvimos que juntar una práctica constante de todo lo que era opuesto al modo con que obró la pareja Adán-­Eva. Pero el Eterno sabe cuánta heroicidad fue necesaria en determinados momentos y en determinados casos. No quiero hablar más que de mi Madre, no de Mí. De la nueva Eva que rechazó, desde sus tiernos años, lisonjas de Satanás para seducirla a que mordiese el fruto y saborear la dulzura que. hizo necia a la compañera de Adán..." (pág. 545).

y según Valtorta, Cristo le revela que "María Su Madre sufrió el tormento de asaltos periódicos de tentaciones desde el viernes de la crucifixión hasta el alba del domingo". Que "la atacó con una terrible tentación, tentación en la carne de María..." (pág. 600).

Parecería que tras de leer esta aberración no sería preciso mayor comentario, pero es necesario citar algo más para abrir los ojos de los lectores. Dice Valtorta sobre lo que asegura le reveló Nuestro Señor sobre sus propias tentaciones de impureza:

"Satanás se preocupó ante todo de arrastrarme a la impureza... La tentativa de Satanás se enderezó con este objetivo para vencerme" (pág. 285). Por cierto, Valtorta añade una tentación de impureza a las que narra el Evangelio en el desierto. y en una de las conversaciones con Judas con quien según eso se explaya el Señor hablándole de sus tentaciones, Cristo narra a Valtorta lo siguiente:

"Dice Judas a Jesús: "Jesús, ¿jamás has pecado?" A lo que habría respondido Jesús: "Jamás he querido pecar. Tengo treinta años, Judas, y no he vivido en una cueva ni en algún monte, sino entre los hombres. Y aun cuando hubiese vivido en el lugar más solitario, ¿crees que no hubiera llegado hasta ahí la tentación? ... Todos tenemos en nosotros el bien y el mal (comentario nuestro: o sea, que Cristo es presentado como un puro hombre que tiene en sí la semilla del mal). Todos los llevamos en nosotros... Cuando uno que tiene hambre no tiene comida, el olor de los platillos le hace la boca agua. Entonces la tentación es fuerte como este deseo, Judas; (está hablando según eso Cristo de la tentación sexual) Satanás la hace más aguda y tentadora para llevar a cabo cualquier acción. Después de que el acto ha sido terminado y tal vez provoque náuseas, la tentación con todo esto no sucumbe, sino que como un árbol podado, produce más ramas..."

"¿y jamás has cedido?" -dice Judas- "Jamás he cedido"

"¿Cómo lo has logrado?" "He dicho: Padre, no me dejes caer en la tentación"... ¿Cómo, Tú el Mesías, Tú que obras milagros, has pedido ayuda del Padre?" "No tan sólo ayuda; he pedido no inducirme a la tentación"...

En este relato hay que considerar tres cuestiones, además de lo ya expuesto sobre la impecabilidad de Cristo y por lo mismo la imposibilidad de ser tentado.

1. Valtorta falsea el Evangelio. En ninguno de los cuatro evangelios se lee sobre más tentaciones que las del desierto, y mucho menos se habla de tentaciones sexuales del Señor .

2. En segundo, trata de inclinar al lector a la aceptación de las tentaciones de Cristo, al recordar las palabras fi­nales del Padre Nuestro donde Jesús enseña a sus discípulos a orar, pidiendo al Padre no ser inducidos, o no permitir la caída en la tentación, como si esto último fuese una peti­ción que abarcase a Cristo. El Padre Nuestro contiene peticiones propias de los hombres, entre las cuales se incluye esta última. No porque Cristo enseñase a los suyos a pedir no caer en tentación, puede deducirse de que esta petición fuera propia suya, ya que Él no podía caer en tentación, y al referirse a su Padre hacía la distinción sobre el modo de ser "el Padre" Padre suyo, y Padre en forma distinta de los hombres, cuando decía: "Mi Padre y vuestro Padre".

3. En tercero, a lo largo de la obra de Valtorta se observa una sinuosa intención de hacer aparecer a Cristo como un puro hombre, sujeto a miserias incluso de la carne, en desmedro de Su Divinidad. Se diría que la obra ha sido escrita por judíos, ya que el estilo sinuoso y hasta sarcástico en ocasiones parece ser de enemigos de Cristo. La burla es evidente, bajo el disfraz de una fantasía sentimentaloide y una melosidad chocante. Por ejemplo, el hacer llamar a Cristo "mamá" a la Santísima Virgen, con término empleado sólo en México como diminutivo de "Madre" (dicen los editores que se trata de una traducción del italiano al castellano) hace cursi una obra donde debería privar el sentido reverencial. Si la traducen al inglés seguramente harán llamar a Cristo "mamy" o "mom" a Su Madre Santísima. Esto, repetimos, es una burla.

Pero pensamos que sería irrespetuoso continuar transcri­biendo las narraciones de las tentaciones de la carne que atribuye la Valtorta a Cristo y la Santísima Virgen falseando el Evangelio, como cuando hace aparecer al Señor tentado por una corte de mujeres semidesnudas que Anás hace acercarse lascivamente al Señor durante su estancia en su casa en la Pasión.

Abundan estas falsificaciones de la Escritura con sobrada intención. Hay ciertamente una intención oculta para los ignorantes de la Biblia, por ejemplo cuando la Valtorta pone en boca de la Santísima Virgen la afirmación de que "Jerusalén no es ciudad santa, porque Jesús no murió dentro de sus murallas". Que "Jerusalén, -por el contrario-lo arrojó fuera de sí como un vómito". y para esto al calce pone la cita del Levítico cap., 1ó, sin poner el versículo.

Al respecto, al tiempo en que se escribió el Levítico no existía la ciudad de Jerusalén, la que fue conquistada mucho después por el rey David; como propiedad de los hebreos. Si quisiera decir la Valtorta que se trata de una profecía, tendría que mencionar, ( como David a Belén) el autor del Levítico el nombre de la ciudad de Jerusalén, pero ni aparece el nombre de esta ciudad en la cita que da, ni menos, pues, que haya arrojado de sí a Cristo, ni menos como un "vómito". Lo del "vómito" parece un desahogo judío. En el Levítico, -consulte el lector- no aparece nada de esto. En cuanto a la cita que hace de San Pablo, tampoco aparece Cristo como ningún "vómito" arrojado de Jerusalén. Se refiere el Apóstol a la muerte de los corderos, símbolo de Cristo, que eran llevados, cargando simbó1icamente los pecados del pueblo, según el Levítico, a morir fuera del campamento. El pueblo judío andaba en ese tiempo del Levítico, errante y viviendo en campamentos, no en Jerusalén.

Pero si nos atenemos a lo que hay detrás de la afirmación sinuosa de que "Jerusalén no es santa" hay que recordar que para los postconciliares ahora son ciudades santas los centros capitales de reunión de los paganos, como lo expresa el documento titulado "La Peregrinación en el Gran Jubileo del Año Dos Mil", donde Juan Paulo n además de hacer aparecer a Cristo como un "peregrino" más, declara ciudades santas a la Benarés de los hindúes, la Meca de los Musulmanes, y la ciudad de Auswicht por lo del "holocausto" de los judíos, que los postconciliares consideran el único en el mundo.

El objeto de afirmar que Jerusalén no es santa porque Nuestro Señor no murió dentro de sus muros (por la cos­tumbre romana de sacar al campo a los condenados a la cruz es negar la santidad de esta ciudad, tenida por santa por los católicos, ya que ciertamente, los alrededores de Jerusalén donde estuvo la Cruz son sus aledaños, y dentro de ella comenzó la Pasión, incluso el camino al Calvario. De este tipo son las sinuosas afirmaciones de la Valtorta que van dejando dudas entre los ignorantes admiradores de la "visionaria".

El documento sobre la gran peregrinación aparece en el semanario del Vaticano L 'Osservatore Romano del 8 de mayo de 1998.

OTROS ASPECTOS DE LA OBRA DE VALTORTA

Además de numerosísimas falsificaciones de la Sagrada Escritura en su sentido, adiciones como aquello de que "la última palabra de Cristo en la Cruz fue "mamá" y no lo que aparece en el evangelio, existen cuestiones doctrinales que siguen la pauta herética del Vaticano II. Por ejemplo, errores acerca de la naturaleza del Sacerdocio. Errores sobre las palabras de la consagración, que la Valtorta pone en labios de Cristo, distintas de las dogmáticamente formuladas por la Santa Iglesia para la realización del Sacramento. Falsedades sobre la doctrina de la salvación y santificación, ya que dice que "los mandamientos solos bastan, guardados, para santificarse", y que esto se lo revela el Señor. Esto en oposición a la necesidad de pertenecer a la Iglesia, y afirmando que los dones del Espíritu Santo que producen la santidad se pueden dar fuera de la Iglesia. Errores sobre la naturaleza de la Iglesia, diciendo que Cristo le ha manifestado que todos son un mis-mo pueblo de Dios, creyentes y no en Él. Lo del "mismo pueblo de Dios" es doctrina del Vaticano II como sabemos, para favorecer a los judíos en particular, ya la masónica teoría de la igualdad de religiones.

CONCLUSIÓN

En una palabra, un estudio exhaustivo sobre la obra titulada "El Hombre Dios", cuyo título original en italiano se dice que es "El Poema del Hombre Dios", título significativo, -pues significaría que la vida de Cristo es un poema imaginario-, ya que la poesía es imaginación y no historia, un estudio, decimos, de este tipo, se llevaría un gran volumen más pesado de leer que una pura obra de teología. Si el sentido de la fe no delata a los católicos la perversidad del mamotreto que constituye la obra de la Valtorta, es difícil instruirles palabra por palabra acerca de lo que es erróneo e innoble respecto de Nuestro Señor y Su Madre Santísima. El objeto de este breve comentario ha sido alentar a quienes con buena fe y entusiamados por los relatos sentimentales de la vida de Cristo, que hace la Valtorta, crean encontrar un alimento espiritual en sus páginas cayendo sin querer en la trampa que constituye dicha obra.

Que es evidente que es un gran auxiliar para los postconciliares, no se puede negar. Son sus doctrinas, sus teorías, sus herejías, las difundidas a través de estos escritos, y además es el favorecimiento del judaísmo religioso, con muchos términos iguales que los que emplean los del Vaticano II para inclinar a los católicos a "amar a Israel", dándoles un curso sobre judaísmo como lo hacen a través del Nuevo Catecismo, con pretexto de estas "revelaciones" hechas su­puestamente a María Valtorta.

Se dice que un sacerdote le ordenó escribir su auto-biografía; si la escribió y publicó alguien, sería interesante conocerla. Carecemos de muchos datos necesarios para tener una idea completa de las motivaciones de alguien que sigue con fidelidad los lineamientos doctrinales del Vaticano II. Evidentemente, por las numerosas citas del seudoconcilio que los comentaristas de la obra ponen al calce de las páginas, la obra de Valtorta constituye un impulso a las herejías del Vaticano II y doctrinas posteriores de él emanadas.

Dios quiera estas páginas abran los ojos de quienes con buena fe y ávidos de lectura espiritual, buscan encontrar un alimento en lo que no es sino veneno hábilmente difundido para abatir en las almas de Fe en Jesucristo Dios y Hombre.

COMENTARIO

A la obra “El Hombre Dios”, de María Valtorta.

La conclusión después de examinar minuciosamente la obra a la luz de la doctrina dogmática de la Santa Iglesia y en lo referente a otras cuestiones, es la siguiente, de todo lo cual presentaremos las pruebas:

1. La obra es herética en puntos fundamentales, respecto a la doctrina dogmática de la Iglesia.

2. Obscena. Por las descripciones que hace acompañando por ejemplo a la herejía que sustenta sobre el Pecado Original.

3. Favorecedora de la nuevas herejías sustentadas por el Vaticano II, que secunda, y aprovechada por los postconciliares que explican las doctrinas postvaticanistas confirmándolas, valiéndose de textos de la obra, como aparece en las notas al calce de muchas páginas.

4. Favorecedora de las tesis a favor del Judaísmo que sustentan los postconciliares.

5. Manifiestamente errada en cuestiones que tratándose de una obra que se dice fruto de revelaciones, no cabrían en el contexto, como por ejemplo, lo que dice que el demonio "deja un olor a azufre" y que "los ángeles tienen alas".

6. Canónicamente irregular, aún en lo que respecta a la censura de la iglesia postconciliar; esto significaría el deseo de no comprometerse con la obra ni aún los postconciliares, y otras irregularidades serias que se harán notar.

7. Por todo esto, inadmisible y peligrosa para los católicos, inductora de la herejía, que debe ser rechazada.

.

Anselmo de la Cruz

fuente: http://www.geocities.com/asociacionmariana/Valtorta.htm